Orquídeas: Características, cuidados, tipos y más

Las orquídeas, además de su peculiar e impresionante belleza, cuenta con más 25 mil especies dentro de su familia, a las que se les adiciona otras 60 mil, que son híbridas, todas distintas a nivel morfológico, pues las hay de diversos colores, tamaños y formas.

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Las flores de orquídeas y sus características

Las orquídeas o también llamadas orquidáceas, un término que se deriva de su nombre técnico, Orchidaceae, forman parte del grupo familiar de plantas monocotiledóneas. Estas hermosas y populares plantas, se distinguen por la complejidad que presentan sus flores, así como la dinámica de interacción que sostienen con los denominados agentes polinizadores.

Según los estudios realizados a las orquídeas, están registradas entre unas 25 mil a 30 mil especies de orquídeas distribuidas por todo el mundo, siendo así entre las angiospermas, la flor con mayor riqueza especifica dentro de las familias de la botánica. (Ver articulo: Petunias)

Además de estas cifras, se le suman también unas 60 mil especies híbridas, como producto de mezclas y cruces, que por años han venido desarrollando varios expertos en la jardinería y especialistas floricultores.

Las orquídeas se distinguen gracias a la forma simétrica y bilateral que poseen sus flores, en las que la parte conocida como labelo, que técnicamente es la pieza media del verticilo interno de tépalos, se encuentra extremadamente modificada, presentado además los estambres que salen de la flor, de una manera fusionadas a la base.

Las orquídeas son uno de esos grupos de plantas, cuyas formas son diversas, ya que dependerá de su especie, tipo o variedad. No hay una especie que sea igual a otra, todos se distinguen en algún elemento, ya sea el tamaño, color, forma o aspecto.

Uno de ellos, por ejemplo, el tamaño, puede ir desde medir pocos milímetros hasta muchos metros y con gran peso. Lo mismo pasa con su fragancia, ya que algunas destilan un aroma muy agradable, pero también hay aquellas que aunque bellas emanan un repulsivo hedor de sus flores.

Las flores están esparcidas por casi todo el mundo, menos en los territorios que son de clima desértico o polar. En las zonas intertropicales, abundan las orquídeas, especialmente las especies que poseen las flores más vistosas. Las orquídeas son descritas como unas plantas herbáceas y perdurables, del tipo terrestre o epífitas, aunque en ocasiones se presentan también como trepadoras.

En el caso de las del tipo epífitas, hay quienes aseguran que estas plantas pueden tener vida eterna, ya que se ha conocido especies que datan de mediados del siglo XIX, y que todavía, hoy en día, continúan desarrollándose y floreciendo en muchas temporadas.

Existen dos tipos básicos de crecimiento de los tallos, uno de tallos múltiples y otros con un solo tallo. Las hojas que emergen de los tallos pueden tener una larga duración que implica varios años, hasta que se envejecen tornándose con un color marrón, señal de que están a punto de morir.

Las hojas de las orquídeas, emanan de los tallos, de forma simple, y contentivas de un margen entero. Están dispuestas de una manera alterna, y con forma de espiral. Muchas veces las hojas se encuentran a lo largo del tallo.

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Las especies de orquídeas que se desarrollan en regiones de sequías, presentan un tipo de hojas carnosas, que sirven como reservorio de agua para las emergencias. Aun cuando es una de las flores cuyos rasgos dependerán del tipo, variedad o especie que sea, cuenta con una estructural general del tipo homogénea. ​

Las orquídeas atraen a muchos agentes polonizadores, ya que son grandes productoras de néctar. La mayoría de las especies, variedades y tipos de orquídeas, presentan sus flores en racimos largos y rígidos. En cuanto a su fruto, el mismo es una cápsula loculicida, y en ciertas ocasiones, el fruto es una baya.

En referencia a sus semillas, estas son de un tamaño diminuto, pero numerosas. Por lo general, las semillas son membranosas y aladas, los que facilita el hecho de que sean dispersadas por la acción del viento.

Cuidados

Las orquídeas son plantas muy delicadas, por lo que se les debe tener un cuidado muy minucioso. Pocas personas conocen a fondo de los cuidados de estas plantas, razón por la cual, generalmente se les termina muriendo a las pocas semanas, por lo que deben contar con un cuidado correcto.

Lo primero que se debe tomar en consideración es la información sobre las características del tipo, especie o variedad de orquídea que está a su cargo, pues estas plantas son originarias de climas tropicales, donde se desarrollan como plantas epifitas. (Ver articulo: planta de celosía)

El primer paso es recrear el ambiente ideal para su crecimiento, que debe ser similar al de su lugar de origen, entre ellos, debe ubicarse en un sitio con muy buena iluminación y donde obtenga una buena proporción de rayos de sol, pero no de manera directa.

Otros elementos importantes dentro de los cuidados son la temperatura, la humedad, los riegos y los nutrientes, entre otros, ya que teniendo control sobre ello, la planta no sufrirá ningún daño. La temperatura ideal oscila entre los 18 y 25 grados centígrados. Si es menor a los 16 grados, la planta morirá. El sistema de riego debe emplearse una vez por semana.

En el caso de que las orquídeas se encuentren colocadas dentro de macetas, se debe colocar un plato debajo de ella, contentivo de un poco de agua, esto con la finalidad de mantenerla humectada. Pasado un tiempo, deberá ser retirado o de lo contrario se corre el riesgo de que las raíces se pudran.

La aplicación del abono se le debe realizar una vez al mes, diluyendo el abono en agua y colocando en un plato, que luego se le colocara debajo de la maceta. Cuando ya la planta haya absorbido toda la humedad necesaria, entonces se procederá a retirar el plato.

Dentro de los cuidados de las orquídeas también está la poda, una herramienta con la cual se incentiva a la planta para que tenga una mayor y mejor floración. En el momento en que se secan las flores, hay que cortarlas por encima de la tercera yema o nodo. Con este proceso, en pocos meses volverá a brotar nuevas flores, que nacerán cargadas de un mayor vigor.

¿Por qué las orquídeas tienen las hojas amarillas?

El hecho de que las hojas de las orquídeas se tornen con un color amarillo, es un aspecto que dentro de todo debe verse como normal. Cuando una o dos hojas de las orquídeas empiecen a ponerse amarillas en la parte inferior, mientras que las demás se muestran con un intenso color verde, esto va a significar que la planta está renovando sus hojas, para luego tener uno nuevo, algo que es totalmente normal.

Este es un proceso natural, que no es exclusivo de las orquídeas, sino que por lo general, les ocurre a todas las plantas cuando se van a renovar, por lo que no debe ser un factor de preocupación ni es para entrar en pánico.

De igual manera, se dice que pueden transcurrir hasta unos cinco años para que las hojas de las orquídeas se mueran y se renueven.

Otra de las razones que existe para que las hojas de las orquídeas se pongan amarillas, se puede deber a una reacción producto de las quemaduras del sol, ya que la orquídea no le puede dar el sol de una manera directa.

En ese caso, se debe vigilar constantemente la dirección de la luz solar y que esta no incida sobre la planta, para descartar que provenga de allí el problema, determinando de qué lado de la hoja esta amarilla y si es la misma dirección en que le pega el sol.

De ser esta la raíz del problema, entonces la solución será mover de sitio a la planta, hacia un lugar donde el sol no le dé tan fuerte o si es un lugar fijo en exteriores, colocárseles a los sembradíos, una especie de lona o capa protectora.

Ambos extremos le pueden producir el daño a la planta, ya que también la escases de luz en el ambiente impide que la orquídea pase por sus habituales procesos fotosintéticos de una forma apropiada, ocasionando que de igual manera la hojas se caigan de la planta o se mueran.

En estas circunstancias, el tratamiento a seguir seria eliminar las hojas y las flores dañadas, aunque estos síntomas debido a esta causa se manifiestan luego de pasado uno o dos años. Después de realizar la poda, se debe mover la planta a un sitio donde haya más luz.

La falta de humedad en las orquídeas podría ser otra de las causas por las cuales sus hojas se tornen de un color amarillo, o en caso contrario, llegando a los extremos, los encharcamientos producto de los excesos en el riego.

En el caso de la falta de humedad puede ocurrir que el riego sea muy escaso o que los suelos donde están los cultivos de las orquídeas, no sean los más adecuados para este tipo de flores, ya que se quedan totalmente secos, lo que impide una buena nutrición por parte de la planta.

Cuando por el contrario, se incurre en un exceso de agua durante el riego, las raíces se pudren y el agua no logra llegar hasta los tallos donde se encuentran dispuestas las hojas y las flores. Se debe mantener la situación en un término medio, con terrenos húmedos pero no exageradamente mojados, teniendo como solución un adecuado sistema de drenaje.

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En los casos donde el cultivo se encuentre dentro de una maceta, la recomendación entonces es que se le coloque un plato debajo con unas bolitas de arcillas, con lo cual se evitara que el agua entre en contacto directo con la tierra, pero a su vez la mantendrá humedad.

Si la planta no presenta ningunos de los casos antes expuestos, pero las orquídeas se presentan con las hojas amarillentas, entonces se debe proceder a revisar las raíces y verificar que tengan suficiente espacio para poder crecer y desarrollarse, ya que de lo contrario, el poco espacio podría ser el origen de la anomalía. Lo ideal es trasplantarlas con suficiente espacio para su desarrollo y así evitar que la planta muera.

La escases de sustrato presente en las orquídeas, se registra como otros de las causas posibles de que las hojas de las orquídeas estén amarillas. Debe contarse con suficientes nutrientes, entre los que figuran hierro, nitrógeno y potasio. Estos elementos tendrán una influencia positiva dentro del desarrollo de la planta.

Sin embargo, al igual que en el caso del riego, si se pasa de fertilizantes el exceso también podría ser el causante de las hojas amarillas. Para salvar la planta en casos como este, se debe cortar las hojas dañadas y esperar un lapso de tiempo antes de volver a aplicar otra vez el fertilizante.

Cuidado y poda                                                                         

Del mismo modo que ocurre con otros tipos plantas, la acción de podar las orquídeas, no sólo representa una necesidad, sino que también es una conveniencia. Con la ejecución de la poda se cortan las partes de las orquídeas que ya están marchitas o dañadas, representando un impedimento para que la planta pueda crecer y desarrollarse bien.

En el caso especial de las orquídeas, la poda es necesaria para que con ello, las flores crezcan más fuertes, sanas y se propicie una mayor floración. (Ver articulo: Opio)

Antes de comenzar la poda se debe contar con las herramientas necesarias para llevar a cabo el trabajo, las cuales son: Tijeras bien afiladas y desinfectadas, esto con la intensión de evitar que se origine alguna enfermedad o la propagación de hongos y bacterias.

También debe ubicarse carbón en polvo o canela en polvo que sirven para desinfectar; un recipiente grande o una maceta, de cualquier material, ya sea plástico, de vidrio, de barro entre otros. Otro de los elementos que debe tenerse a la mano es sustrato para orquídeas.

Un dato para tomar en consideración es que las raíces de las orquídeas pueden ser podadas solo cuando se encuentren en reposo. Los cortes son solo para eliminar las partes dañadas de la planta, nunca se debe cortar una parte sana de la planta pues la puede perjudicar.

Ante cualquier duda, siempre es mejor consultar con un especialista. Las varas florales se podaran dependiendo del tipo, especie o variedad de orquídea que se tenga, puesto que existen unas en las que esta acción no es necesaria.

Las varas florales se pueden eliminar solamente cuando el periodo de floración de la orquídea haya finalizado, o en aquellos casos donde dicha vara se haya secado. Si la vara cuenta en su haber con la aparición de algún nudo, lo que se recomienda, es aplicar la poda por encima del nudo. Con esto se incentiva en la planta la aparición de una nueva vara floral.

Por lo general, con solo podar las partes dañadas de la planta, las orquídeas continúan con su proceso de crecimiento sin ningún tipo de problemas, aunque siempre se tiene que estar vigilantes. En el caso de las podas, no se recomienda cortar las hojas de las orquídeas a menos que las mismas se presenten marchitas, amarillentas o atacadas por la acción de algún tipo de bacteria.

En dichos casos, es necesario eliminar las hojas afectadas completamente. Se establece como una norma dentro de la poda que en el caso de las raíces de las orquídeas, solo se cortan cuando se va a efectuar un trasplante.

En el caso de requerir dicho trasplante, debe hacerse cuando las orquídeas pasan por su periodo de reposo, es decir, en la temporada del otoño. Una vez cortadas las raíces de las orquídeas, se deben desinfectar utilizando para ello la canela en polvo o el carbón.

El proceso que le sigue es dejar a las raíces cicatrizar durante un lapso de tiempo entre uno o dos días, tiempo en el cual no se deben regar. Cuando transcurra dicho tiempo y se reanude el riego, las primeras veces deberá utilizarse agua hervida, esto con la intensión de que las raíces no vayan a absorber ningún tipo de germen.

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Tipo o variedades de orquídeas

A nivel mundial se han exhibidos registros certificados por los expertos, donde se habla de la existencia de cerca de 25 mil especies distintas de orquídeas, en cuanto a su morfología, tamaño y colores.

Otros más osados han llegado a asegurar que en realidad son más de 30 mil las variedades de esta hermosa flor, cifra que las ha ubicado como una de las familias de plantas más extensa de todo el planeta.

Expertos en botánica y jardinería se han dedicado al estudio y la investigación de las orquídeas, creando cruces y mezclas, que han aumentado la cifra a casi 60 mil tipos de orquídeas.

Estas hermosas flores pueden presentar muchas características diferenciarías, ya que va a depender de la variedad. Estos aspectos están relacionados con sus hábitos de vivencia, necesidades de desarrollo,  condiciones ambientales, cuidados, entre otros. A continuación se presentan algunas de las variedades más conocidas.

En maceta

Las orquídeas en maceta pueden ser de cualquier tipo, especie o variedad, aunque se debe tomar en cuenta que algunas son mas sencillas de manejar. Por lo general, las orquídeas más sencillas de cultivar en macetas son las la Phalaenopsis, la Cattleya, y la Paphiopedilum.

La Phalaenopsis es llamada también la «orquídea mariposa», y es una de las variedades más populares entre las personas que no cuentan con mucha experiencia en la jardinería. Las orquídeas y sus diversos géneros tienen diferentes necesidades de niveles de humedad, temperatura, sistema de riego y exposición de luz solar e iluminación.

Uno de los pasos para sembrar orquídeas en macetas es elegir el tipo de orquídea más idóneo. Luego de esto, se debe escoger también los fertilizantes (sustrato) apropiados para dicho tipo de cultivo. (Ver articulo: Jazmín)

Es un error común pensar que las orquídeas que se encuentran ubicadas en macetas, necesitan contar con la misma cantidad de tierra o sustrato que el resto de las flores, por lo que deciden utilizar tierra normal para macetas, y esto es probable que termine por matar a la orquídea.

Las raíces de las orquídeas tienen necesidades mayores a las que les puede ofrecer la simple tierra de macetas, necesitan de una mezcla más suelta y más porosa en la cual poder asegurar sus raíces y obtener beneficios. Dicha mezcla puede constar de los siguientes elementos como: conchas de coco, corteza triturada, musgo, carbón vegetal, material de polietileno, todos combinados y depositados dentro de la maceta.

Se pueden realizar pruebas con un tipo de sustrato especial para orquídeas en macetas o de igual forma, usar una mezcla entre varios tipos de tierras distintos. A dicha mezcla se le debe incorporar un poco de agua antes de que entre en uso, pues se verán mayores y mejores resultados.

Las orquídeas de raíces pequeñas, disfrutan de mayor cantidad de humedad que el resto de las variedades de esta flor, por lo que es recomendable mantenerlas húmedas, con un truco donde se agregan a las macetas 4 granos finos de corteza de abeto o 4 piezas de conchas de coco; 1 grano fino de carbón vegetal; y una perlita.

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La maceta a elegir para la orquídea a cultivar debe ser grande, para que las raíces puedan despegarse con comodidad, aunque la mayoría de las especies prefieren tener sus raíces enredadas dentro de la maceta. Deben asegurarse que la maceta cuente con varios agujeros para que ayuda con el drenaje del agua.

Las orquídeas en maceta no pueden regarse con la misma frecuencia de cuando se encuentran en tierra firme. Aunque se puede elegir cualquier tipo de macetas, no se escogen las decorativas en vista de que uno de sus materiales, el esmaltado, le ocasiona graves daños a la planta.

Expertos recomiendan varios tipos de macetas para exhibir las diferentes tipos de orquídeas, representando la de mejor alternativa aquellas fabricadas con barro o arcilla, que son las que utilizan por lo general quienes cultivan orquídeas.

Otros tipos pueden ser con rejillas, las cuales deben de ser de mallas metálicas para que así la planta pueda transpirar. Este tipo de macetas se pueden colgar en buenos sitios, donde pueden además recibir una buena porción de luz solar.

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Otras son las macetas de plástico transparente, con las cuales las raíces de las orquídeas podrán recibir mejor los rayos del sol. Estos recipientes son de práctico uso para los jardineros y cultivadores, ya que permiten revisar las raíces sin ocasionarle daños a la orquídea.

Por último están las macetas de material de madera, las cuales están construidas con un tipo de madera resistente al agua por lo que no se pudren. A estas macetas se les recomienda colocarles una capa musgo, antes de introducir el sustrato especial para orquídeas.

Para realizar el mantenimiento de las orquídeas en macetas, se debe sacar de la maceta original y podar las raíces que se encuentren muertas o podridas. Luego, antes de proceder a volver a plantar la orquídea dentro de la maceta, se recomienda separarla en varias partes, colocando las mas maduras hacia el fondo del recipiente, y las mas nuevas, colocarlas hacia los lados.

Para cerrar esta parte, se le debe agregar la mezcla de sustrato de forma ligera y asegurándose que cubra en parte las raíces. Lo ideal es cambiar las orquídeas de macetas cada dos años o cuando se presenten hojas marchitas. Otro momento que va a requerir ser trasplantada la orquídea es cuando ya haya crecido lo suficiente, que no pueda seguir estando dentro de la maceta o cuando las raíces se vayan muriendo.

Terrestres

Los tipos de orquídeas terrestres, como su nombre lo indica, son las que crecen en tierra, es decir, que no necesitan de algún soporte o base para poder desarrollarse. Tiene hábitos de crecimientos de manera independiente, siendo las variedades que se siembran de manera directa en los terrenos ya sea de los campos, patios o jardines. En caso de tenerlas dentro de las cosas, se pueden mantener cultivadas dentro de macetas.

Entre las orquídeas del tipo terrestre, las más nombradas son las chloraeas, las calanthes, y las phaius. Estas orquídeas forman parte de un género muy extendido tanto en población de especies como en regiones por el mundo. En el continente asiático se pueden conseguir unas 150 especies de orquídeas distribuidas por toda esa región. Pueden crecer de manera silvestre en ambientes selváticos y dentro de los bosques tropicales.

Como características generales, tienen hojas muy largas, de aproximadamente unos 40 centímetros de largo y 8 centímetros de ancho. Otras especies terrestres se pueden ubicar en la región de los Andes y otras zonas de América del Sur. Estas orquídeas son algo particular puesto que sus raíces son del tipo tuberosas, lo que las hace ser bastante resistente a los climas cálidos y extensas temporadas de sequías.

Dentro de la lista de orquídeas terrestres, también aparecen unas especies que habitan en Madagascar y Filipinas. Otro de los datos característicos, es que estas orquídeas presentan unas hermosas flores, que engalanan la vista, ya que pueden obtener sus nutrientes de manera directa de los suelos a través de sus raíces, además de destilar un exquisito y agradable aroma.

En casa

Ya se ha dicho anteriormente que las orquídeas, son unas de las plantas más hermosas que existen, no solo por sus múltiples formas y colores, sino también por sus aromas, lo que hacen una combinación perfecta para el ambiente ideal que se desea extender hasta las casas.

Contar con un sitio dentro de la casa para cultivar orquídeas, es realmente positivo, y le dará un aspecto distinto al hogar, lo que se percibirá desde el primer momento. Tener diversas variedades de orquídeas en casa, hará que los espacios se armonicen.

Todo cambia al tener una muestra de orquídeas colgando en las terrazas, o colocadas en elegantes macetas o simplemente, sembradas en jardineras portátiles mostrando su gama de variados colores. El significado implícito de las orquídeas se traslada de alguna forma a las casas y por ende, recae sobre todos los que allí habitan.

Por lo general, se emana un ambiente de cordialidad, festivo, de alegría y a su vez de una paz profunda. Para mantenerlas siempre bellas y sanas en casa, es importante informarse sobre los cuidados que deben otorgárseles, según sea su tipo, variedad o especie.

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Además de aportar su belleza, el tener orquídeas en casa se puede tener ciertas ventajas, como por ejemplo el hecho de que las orquídeas no requieren de riego en todo momento, inclusive, puede llegar a soportar hasta día sin que se rieguen. Otra ventaja de tener orquídeas en casa es que estas bellísimas flores se adaptan a todo tipo de ambientes de una manera fácil, tras pasar el periodo de adaptación.

Es una de las plantas que mejor se adapta a las decoraciones de las casas, porque en su haber cuenta con todo tipo de formas y colores. Son garantía de que la decoración de las residencias siempre serán variadas y vistosas, ya que son plantas que están en constante florecimiento y desarrollo.

Las orquídeas son perennes y esto se debe a que siempre se están regenerando por lo que no es necesario remplazarlas por otras, siempre contara con un retoño que continúe el legado. Son las plantas ornamentales ideales, ya que las flores de las orquídeas en la planta, pueden llegar a durar hasta 3 meses.

De exterior

Las orquídeas, son de esas plantas que sirven para todo uso y ocasión, por lo que se pueden tener perfectamente tanto en espacios interiores, como en exteriores. Por lo general el tipo de orquídeas más recomendable para cultivar en el exterior de las residencias es la variedad conocida como Cymbidiums, gracias a sus rasgos característicos en cuanto a forma, color y fragancia.

Esta variedad se presenta como el tipo de orquídeas ideales para exteriores por la facilidad de su cultivo, aunque también se pueden encontrar en los interiores de las casas, dentro de jardineras o macetas. Son de las orquídeas más populares, además de ser la variedad que cuenta con mayor numero de híbridos y cruces.

La hay de tamaño estándar y también miniaturas o enanas, siendo estas últimas las más resistentes a las situaciones que se pueden presentar en el ambiente, la humedad, niveles de temperaturas, entre otros. De igual manera, son muy compactas y un poco menos exigentes en lo que tiene que ver con la iluminación y condiciones en el proceso de floración.

Otro de los elementos con los que cuenta para ser la elegida es su gama de colores, los cuales pueden comprender tonos amarillos, verde, rojo, rosa, marrón y blanco. Su floración puede durar entre 10 o más semanas, una vida mucho más larga que cualquier otro tipo de flores. Esta variedad de orquídeas puede tenerse en exteriores porque resiste las temporadas de invierno, siendo su periodo de floración entre los meses de septiembre hasta el mes de enero.

Las orquídeas y su significado

Las orquídeas por naturaleza son unas flores complejas, ya que por una parte son muy resistentes, y por otras son frágiles y sublimes. Ambas características van inmersas dentro de lo que es su significado. A esto se le suman también la gama de colores con los que cuentan las orquídeas, ya que esta connotación le dará un nuevo concepto a cada variedad de orquídeas.

El significado en si de la orquídea es una ofrenda, un obsequio o regalo, pero no uno cualquiera, sino uno muy fino, un regalo único, cargado de elegancia y sencillez, al igual que la misma flor en sí. Es curioso conocer que significa cada orquídea según su color, veámoslo a continuación.

Blancas

Las orquídeas blancas, como en la mayoría de las flores de este color, representan la pureza. La belleza de estas orquídea son casi hipnóticas, cargadas de una sutileza y elegancia únicas, a través de las cuales, se pueden llegar a transmitir un afluente de sentimientos

Por lo que representan, es normal verlas presentes en los arreglos de ramos de novias, o como parte de las decoraciones festivas de bautizos y primeras comuniones. Pueden formar parte de la decoración o servir como centros de mesas.

Las orquídeas blancas son consideradas en algunas regiones del mundo, como la flor de la sabiduría. Pero sin duda alguna que sus grandes sinónimos son belleza y elegancia, elementos que le ofrece a cada uno de los espacios donde se ubiquen. Al obsequiar orquídeas blancas se expresa a través de ellas una profunda admiración hacia la otra persona.

Dentro del lenguaje de las flores, esta variedad simboliza la inocencia, pureza de sentimientos, elegancia y paz. También habla de amor pero no solo el amor de pareja, sino el amor del tipo fraternal, que se siente hacia un familiar o un buen amigo, por los cuales se siente cariño y admiración.

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Amarillas

Las orquídeas amarillas, son un síntoma de esperanza, vida y vitalida. El amarillo es un color primario, un color cálido que se asocia con el fuego y que habitualmente es empleado para crear contrastes. En lo que se refiere a los estados de ánimos, las orquídeas amarillas transmiten felicidad y energía.

Con tan solo colocar unas orquídeas amarillas como un elemento decorativo para las casas o en las oficinas, se evocaran de manera automática sentimientos de alegría y dinamismo. Las orquídeas amarillas poseen varios significados, son transmisoras de felicidad, aportan esperanzas, ayudan a disipar dudas y temores.

Las orquídeas amarillas ayudan a mejorar la capacidad de trabajo y estimulan el cerebro, ya que el color amarillo incentiva la memoria. También son capaces de iluminar cualquier estancia con su sola presencia, a la vez que trasmiten energía, en especial las personas se sienten felices y esperanzados, ofreciendo el vigor necesario para afrontar los nuevos retos.

Negras

Las orquídeas Negras, es una maravilla producto de la naturaleza. En los años 60 se hizo una película inspirada en dicha flor y también varios perfumes llevan su nombre. La mayoría de las orquídeas negras, son en realidad de un tono púrpura intenso, que en ciertas circunstancias parecen negras.

Para que dicho color púrpura se vea como negro, puede influir el como se cuide. Sin embargo, en el mundo de las orquídeas, hay una que si es 100% negra,y es la denominada orquídea Masdevallia rolfeana.

Una de las representaciones más simbólicas con las que cuentan las orquídeas negras es el misterio que las encierra. La mayoría de las orquídeas negras crecen como plantas epífitas, por lo que viven fuera de la tierra, considerado esto como un misterio con lo cual está conectado su concepto.

Por lo general el color negro, siempre se ha vinculado con el oscurantismo, la muerte y el más allá, mas sin embargo, las orquídeas negras son unas flores realmente espectaculares, y de gran belleza pero escasas, y únicas, todos los elementos que denotan el autentico misterio.

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Verdes

Las orquídeas verdes, son flores producto de los cruces que se han hecho entre las especies de orquídeas, resultando ser un híbrido. Encarnan a la naturaleza misma, y se relacionan con lo fresco del ambiente, simbolizando la esperanza que guardan todos los seres humanos.

Cuando se obsequian orquídeas de color verde, se obsequia un aliento, sentimientos de ánimo, esperanza y fe, en especial para aquellas personas que atraviesan por momentos difíciles.

También pueden regalárseles a personas por las que se tengan sentimientos muy especiales, y que tengan entre sus cualidades ser de espíritu libre y amantes de la naturaleza.

Violetas o moradas

Las orquídeas violetas o moradas tienen están relacionadas con la justicia, el conocimiento y con la coherencia. De igual manera, con la presencia de esta variedad de orquídeas dentro de las casas, se restablece un equilibrio personal.

Pero este color de orquídeas adquiere un verdadero significado cuando se hace un regalo a cualquier persona. Como es un símbolo de justicia se le puede obsequiar a quienes ejercen la labor de abogados, bien sea para ellos en lo personal o para adornar sus despachos.

Con regalar orquídeas moradas se hace un reconocimiento a su gran conocimiento sobre las leyes y a la posesión de un carácter justo. De igual manera se vincula con el poder y la realeza, por lo que es normal verla como pieza decorativa dentro de actividades solemnes y de mucha clase.

Para regalar

Tomando en cuenta que las orquídeas son flores hermosas, se presentan como el obsequio ideal para cualquier ocasión, y como no hacerlo si su propio significado de forma general se vincula con la belleza, la sensualidad y la seducción.

Cada color de las orquídeas guarda un significado distinto; por eso es un regalo ideal para ser entregado a esa persona especial, eso sí, una vez que se conozca el significado de la orquídea a regalar. Cabe destacar que las orquídeas están integradas por numerosas especies y variedad de colores.

Es una de las flores más admiradas y apreciadas en todo el mundo y desde hace muchos siglos. Diferentes civilizaciones han utilizado a esta hermosa flor para elaborar medicinas naturales, empleadas algunas veces como afrodisíaco. Se dice que también, debido al misterio que encierran algunas especies eran utilizadas dentro de recetas de pociones mágicas.

El soñar con orquídeas tenían implícito la representación del deseo interior, un sentimiento de cariño profundo, intenso amor y deseo carnal. Cada color de las orquídeas posee un mensaje implícito y subliminal, por lo que sin duda alguna será un detalle muy difícil de olvidar.

Su significado espiritual

El significado espiritual de las orquídeas va implícito en la evocación de cada estado de ánimo que representan sus especies y variedad de colores. El nivel de espiritualidad le viene otorgado a su vez por pare de los ancestros, pues es una de las plantas milenarias más utilizadas desde los primeros tiempos.

Uno de sus significados está vinculado a la pureza y la paz, elementos que son parte del campo espiritual. Dentro de la técnica del feng shui, las orquídeas son consideradas como la herramienta ideal para activar la riqueza y la prosperidad. Uno de los mecanismos de activación es colocando las orquídeas de manera colgantes, ya sea en el techo, en canastas de mimbre, en macetas de plástico o en jardineras en el suelo.

Una forma representativa que le da significado espiritual a las orquídeas son las que habitan en la región de la amazonas, ya que siempre van en la búsqueda de la luz del sol, evolucionando de tal manera que ya las raíces no tienen necesidad de tocar el suelo.

Ahora las orquídeas pueden vivir perfectamente como huéspedes en la copas de los arboles, a muchos metros de altura, llevando una vida independiente del árbol. Es una forma para compararlo con el ámbito del cuerpo etéreo y emocional, cuando estos se alinean con las chacras superiores del cuerpo.

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Orquídeas epifitas

Las orquídeas epífitas, tienen fama de llegar a ser eternas, una clase de plantas cuya supervivencia dependerá de un huésped, que la mayoría de las veces son arboles o incluso piedras, en el caso de que se encuentren esparcida por la naturaleza. La fama de eternas se las han ganado, ya que existe evidencia de plantas cuya data de recolección son de a mediados del siglo XIX, y se mantienen hoy en día en pleno creciendo y florecimiento.

Las orquídeas epífitas son aquellas que crecen pistadas sobre otro vegetal que por lo general son arboles, u objetos que casi siempre son piedras, utilizándolo como base, aunque esto no la hace una planta parasita nutricionalmente. En ocasiones, estas orquídeas son catalogadas como «plantas aéreas», ya que no enraízan en el suelo, sino en los árboles. Es precisamente, empleando sus raíces que logra fijarse a su base huésped.

La forma de obtener la cantidad de humedad que necesitan para su crecimiento y desarrollo la toman del aire o en otros casos, de las precipitaciones de lluvia cuando estas se escurren sobre sus raíces. (Ver articulo: Diefembaquia)

Con sus enormes hojas, recogen y mantienen el agua de lluvia para los tiempos de escases, como una especie de reservorio. Una de las ventajas que tienen este tipo de orquídeas en diferencia que las orquídeas terrestres, es que reciben más luz solar.

En troncos

Las orquídeas apostadas sobre los troncos son las orquídeas del tipo aérea o también llamadas epifitas, cuyo único requisito que necesita esta planta, es que el tronco tenga grandes dimensiones para que le ofrezca un buen soporte.

Un buen huésped para estas orquídeas pueden ser los arboles que se encuentren los patios o jardines externos. El colocar las orquídeas sobre tronco, le da a los espacios un ambiente de elegancia y sencillez a la vez, ya que se pueda agregar de manera fácil y muy manejable. Sin embargo, el que sea sencillo no quiere decir que la acción es solo buscar el tronco, ubicar la orquídea y dejarla allí.

Para que estas plantas se puedan dar con buen pie se tienen que poner en práctica ciertas acciones entre las cuales se encuentran escoger un buen tronco, que sea una buena base para la planta, de preferencia que no sea muy resinoso, ya que esto le puede causar un problema a la orquídea resultando un elemento toxico para las raíces de la planta, provocando incluso su muerte.

El tronco además debe contar con un buen follaje, esto con la intensión de que le pueda ofrecer buena sombra a la orquídea, en especial cuando se presenten las horas intensas del sol, ya que aunque las plantas necesitan del sol para poder crecer y desarrollarse, estas flores son muy delicadas y la exposición directa con el sol podría quemarlas.

De igual manera, es importante que el árbol seleccionado contenga un tronco sano, y que no contenga ningún tipo de insectos que luego puedan causarle daños a las orquídeas, entre ellos los más comunes, la broca. Luego que la orquídea esté incorporada dentro del tronco, se le deben dar los cuidados adecuados típicos de las orquídeas aéreas, esto con el objetivo de que se desarrollen correctamente.

Se debe revisar que las orquídeas estén bien ajustadas al tronco, específicamente la parte de las raíces. En un primer momento se necesita ayuda por lo que se recomienda el uso de hilos de un material fuerte, que no sea alambre ya que pudiera dañar los bulbos de las orquídeas. Los hijos deben quedar bien ajustados mas no apretados. Una vez que la planta se enraicé al tronco de manera natural, será el momento de quitarle los hilos

Otro de los cuidados que se le debe tener a estas orquídeas en tronco, es verificar cada cierto tiempo el estado de las raíces, ya que igual que otras especies necesita estar siempre humectada. El riego de estas plantas debe efectuarse durante las horas más calurosas del día, pero solamente en la parte de las raíces para humedecerlas un poco.

Orquídeas in vitro

La intención principal del uso de las orquídeas in vitro es su conservación en germoplasma. Las orquídeas que se producen bajo esta técnica representan un gran interés para los programas de reintroducción de especies nativas, dentro de las regiones destinadas a la preservación del medio ambiente.

Haciendo un poco de historia, se puede informar que fue en el año 1.922, cuando se desarrollo el primer experimento de germinación in vitro de semillas de orquídeas que fue todo un éxito. (Ver articulo. cuidados de la cala negra)

Hay que destacar que la familia de las orquídeas o Orchidiaceae, es una de las más diversas dentro del reino vegetal, y esto se debe precisamente a su extenso número de tipos, especies y variedades existentes a nivel mundial.

Muchas de estas especies se adaptan a la diversidad de ecosistemas presentes en diferentes geografías. La ecología de las orquídeas propicia el origen de nuevas especies exóticas y endémicas. Varias especies de orquídeas tienen una gran importancia a nivel ornamental, pero también comercial gracias a sus diversas morfologías, tamaños y colores de las flores.

Por ejemplo, las orquídeas  de Vanilla planifolia, tiene relevancia a nivel industrial ya que se utiliza para la elaboración de bebidas alcohólicas, productos cosméticos y aromatizantes.

Reproducción por esquejes 

La reproducción por esquejes de las orquídeas, es uno de los métodos más utilizados por parte de los jardineros y cultivadores de esta hermosa planta. Una de las primeras cosas que debe hacerse es limpiar y esterilizar el espacio donde se va a llevar a cabo la reproducción, siendo esto un elemento clave para el éxito del proceso.

Luego se procede a realizar un proceso de poda a las varas florales de las orquídeas, una vez que a la planta ya se le hayan caído todas sus flores. Dicho procedimiento debe hacerse cortando la vara y dejando solo dos yemas que emanen de la base. No se recomienda cortar por encima de la yema de manera inmediata, sino dejar de distancia unos cuantos centímetros, ya que con esto se evitara que la planta se seque.

Con estas acciones se fortalece a las orquídeas evitando que se mantenga inactiva e incentivando con ello el brote de nuevos retoños. Otra de las ventajas que se obtendrán del proceso es que las nuevas plantas serán iguales en cuanto a su genética, debido a que se derivan de los tallos de la vara floral.

Antes de trabajar tratando las orquídeas, se debe cumplir con normas de aseo e higiene, como por ejemplo, lavarse las manos, además de limpiar el lugar donde se va a trabajar, utilizando para ello agua oxigenada y alcohol. Los implementos a utilizar serán guantes y una mascarilla para mayor seguridad.

Durante el procedimiento, se deben desinfectar el lugar donde serán colocados los tallos cortados. Luego, la herramienta de cortar debe pasarse por el fuego de un mechero o de una vela. Después de esto se cortara entonces así la vara floral por arriba de la segunda o tercera yema, contando a partir de la parte inferior.

Por lo general, las varas se encuentran recubiertas por unas hojitas que al cortar se desprenderán. Las mismas deben ser retiradas con mucho cuidado, y si presenta alguna dificultad al hacerlo con las manos, entonces se puede emplear el uso de una pequeña pinza, la cual debe estar también previamente desinfectada.

Lo que sigue, es cortar la vara en varios trozos empleando la misma herramienta de cortar anterior, dejando una yema en la parte media de cada una. Los recipientes donde se van colocando hay que colocarles agua destilada y pasar por ella las varas en un lapso de una a dos horas máximo. En otro recipiente, se incorporara un poco de fibra de coco junto con los tallos que ya se han podado.

En cada extremo de las varas debe colocarse una porción de hormonas, sacudiendo el polvo sobrante. Una vez que ya se haya hecho todo el proceso, se debe tomar el control de los elementos externos como la humedad y la temperatura. De igual manera, se debe cuidar de que el tallo no se contamine y termine por podrirse. Siguiendo todos estos pasos al pie de la letra, se podrá obtener una planta exitosa.

Semillas

Habitualmente, las orquídeas se propagan a través de la producción y dispersión de semillas  que son de un tamaño diminuto. Cada capsula del fruto de las orquídeas puede llegar a contener entre 200 mil y 600 mil semillas, una variación que va a depender del tipo, la variedad o especie. (Ver articulo: kalanchoe blossfeldiana)

Sin embargo, a pesar de esto, sólo unas cuantas semillas llegan a germinar y alcanzar la adultez, un factor que impide su producción masiva. Cuando las semillas de orquídeas germinan en condiciones naturales, suelen aparecer muchas circunstancias adversas, una de ellas producto de la carencia de endospermo.

Esto origina a su vez que ausencia de una reserva de nutrientes, los cuales son de suma importancia dentro del desarrollo de la futura planta. Por esta razón, se debe contar con la presencia de un hongo formador de micorrizas.

Sin embargo, es escasa la información que se tiene en referencia a estos hongos micorrizantes. Es por esto que se hace más común la germinación asimbiótica en los casos de la reproducción de orquídeas tropicales. Todos estos métodos artificiales han sido creados en función de conservar diferentes especies de orquídeas.

Para el caso de la reproducción por semillas, estas deben estar antes de su siembra, desinfectadas, ya que en su mayoría contienen toda especie de microorganismos que terminan por afectar el crecimiento de las semillas. Una de las maneras para desinfectarlas es lavándolas con cualquier tipo de detergente en polvo diluido en agua por un lapso de 20 minutos, agitándolas de manera constante.

Las semillas ya desinfectadas, se cultivan dentro de recipientes cuyo material puede ser de vidrio o plástico. Luego se le agregan los nutrientes necesarios contentivos de minerales y azucares, ya que esto hará que las semillas germinen sin presentar ninguna dificultad. De igual manera, debe contar con un tipo de pH específico.

Aun así, el conocimiento sobre el mejor sistema de reproducción para cada especie de orquídeas continua siendo limitado, debido en gran parte a diversos elementos que influyen en el proceso de germinación y crecimiento in vitro de las orquídeas, los cuales a su vez dependerán de las mismas especies.

Orquídeas nativas

Las orquídeas nativas, como su nombre lo indica, son aquellas que son originarias de alguna región u zona. Ya se ha dicho anteriormente que las orquídeas forman parte de una familia numerosa de especies que están distribuidas por casi en todo el mundo.

Muchas de las especies son nativas de los ambientes tropicales, continentes asiático, europeo y americano, teniendo cada una de las plantas una belleza muy característica de su lugar de origen que la llevan como una marca registrada. En el caso de las orquídeas asiáticas, estas flores en su mayoría poseen una gama de colores muy vistosos y bastante brillantes. Los colores por lo general son entre amarillo y rojo.

Las europeas tienen un aire más sofisticado y sus colores se tornan más hacia las variedades de los rosados, morados y lilas, colores de grandeza y nobleza. Estas flores se distinguen por su agradable aroma, siendo por demás altamente utilizadas en los arreglos florales, campos y jardines.

Las variedades americanas, en especial la de los países provenientes del trópico como el caso de Ecuador, Colombia y Venezuela, tienen especies únicas que solo en esos países se encuentran y su importancia y simbología va más allá de su simple belleza, ya que en particular, los casos de los dos últimos países, esta es la flor Nacional.

Orquídeas bonitas

Las orquídeas bonitas varían en forma, color, tamaño y aroma. Entran en este rango las orquídeas de flores coloridas y que destilan un agradable aroma. Los colores por lo general de estas orquídeas bonitas son rosas, lilas, amarillas y blancas. (Ver articulo: Flor de camelia)

Hay miles de especies de orquídeas que se destacan por una incomparable belleza, en muchos de los casos tratadas como única. Las orquídeas bonitas terminaran por engalanar los espacios de tu casa, ya sea de uso para interiores o exteriores, así como también sembradas en jardineras o macetas.

Las pequeñas

Entre los miles de tipos, especies y variedades de orquídeas, las hay desde las más grandes llamadas gigantes y también diminutas, nombradas como orquídeas enanas, las cuales a pesar de su tamaño, han demostrado ser las más resistentes a los distintos tipos de climas. Estas por lo general son del tipo epifitas, aunque también las hay terrestres.

Estas especies de orquídeas pequeñas abundan en los bosques de los países como México y Bolivia. El grupo de orquídeas pequeñas está comprendido por unas 85 variedades de estas flores hermosas, cuya principal característica es su tamaño, llegando a medir unos 4 centímetros aproximadamente.

Sin embargo, se registra la existencia de flores tan pequeñas, que miden solo unos 2 milímetros, pero su forma es la misma que la de cualquier orquídea común. Esta variedad de orquídeas es muy común en islas de Centroamérica. Puerto Rico por ejemplo cuenta con una especie de orquídea nativa que es de un tamaño pequeño.

Las bailarinas

El género de las orquídeas bailarinas comprenden mas 300 especies que entran dentro de esta clasificación, cifra a la cual se le debe sumar un sin número de variedades híbridas, como resultado de los diversos cruces con otras plantas.

A este tipo de orquídea se le llama popularmente “la dama danzante”, pues es un tipo de orquídea epifitas, lo que quiere decir que sus varas forales poseen distintas ramificaciones. En cada una de sus ramas contiene un grupo abundante de flores pequeñas, las cuales tienen la apariencia de la silueta de una bailarina.

Estas flores se mueven con la acción del viento, ofreciéndole a quien pueda observarlas, un maravilloso espectáculo en el cual pareciera que las orquídeas están bailando. Estas variedades de orquídeas son nativas de las zonas tropicales de América, siendo tan resistente que se adapta a alturas hasta los 1 mil 500 metros sobre el nivel del mar.

Las más grandes del mundo

Dentro de la rama de las orquídeas se encuentran entre 11 y 12 especies diferentes registradas como las más grandes del mundo. Estos géneros provienen del Sureste de Asia, específicamente en las regiones de Indonesia, Filipinas y Papúa Nueva Guinea.

Estas especies gigantes de orquídea por lo general tienden a producir varios racimos que emergen desde la base del pseudobulbo, contentivos de múltiples flores. Estas variedades se muestran con un aspecto céreo y un tono de color amarillo verdoso, o también un distintivo color verde oliva, con una manchas que se tornan en un purpura oscuro.

La más grande de las especies de orquídeas se denomina como la Grammatophyllum speciosum, una planta que puede llegar a medir hasta 2.5 metros de altura. En referencia a su peso, la misma puede variar entre varios cientos de kilogramos, hasta una tonelada. Las raíces de esta planta se transforman en espectaculares carretes.

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