Las orquídeas silvestres son de las flores más vistosas del mundo. Existe variedad de tipos y géneros, le han ganado fama, tanto así que se ha convertido en la flor nacional de varias Naciones. Su principal atractivo está en la gama de formas, colores y tamaños.
Indice De Contenido
- 1 Descripciones generales
- 2 Ubicación
- 3 Tipos de orquídeas silvestres
- 4 Orquídeas silvestres de Argentina
- 5 En República Dominicana
- 6 De Costa Rica
- 7 Orquídeas silvestres de Ecuador
- 8 Orquídeas silvestres de Venezuela
- 9 Orquídeas silvestres de México
- 10 De los Andes colombianos
- 11 Orquídeas silvestres de España
- 12 Orquídeas silvestres mediterráneas
- 13 Cultivo de orquídeas silvestres
- 14 Cuidados
Descripciones generales
Dentro de las descripciones generales de las orquídeas silvestres, se puede señalar en primer lugar, que es una especie de planta de fácil identificación entre muchas otras variedades. El hábitat donde se desarrollan y crecen las orquídeas silvestres, son por lo general ambientes de praderas, es decir, donde estas plantas pueden crecer de la manera correcta. (Ver articulo: Tulipán)
Una de las necesidades que tienen las orquídeas silvestres para poder vivir es, la manifestación de la luz natural del sol, la cual deben de tener de una forma directa, aunque también puede darse en ambientes de media sombra. Desde el mes de marzo y hasta finales del mes de junio, estas orquídeas silvestres pasan por su proceso de floración, y la mayoría de sus especies se encuentran distribuidas en el Mediterráneo y parte del norte de África.
Las hojas de las orquídeas silvestres tienen una forma ovalada y de un tamaño de 8 centímetros aproximadamente, dispuestas en posición de una a la vez. Habitualmente, las hojas de estas plantas contienen varias manchas, las cuales no tienen ninguna estructura específica, y sus colores se manifiestan en tonos bastante oscuros.
La mayoría de las orquídeas silvestres se presentan en variedad de colores que se derivan de un tono violeta oscuro. Con referencia a la flor en sí, la misma permanece de manera rígida dispuesta sobre el tallo como una aguja, que va emergiendo desde la base de la roseta basal. En cuanto a las descripciones del tallo de las orquídeas silvestres, estos normalmente poseen un tamaño que varía entre los 7 centímetros y hasta 12 centímetros.
Generalmente, las flores de las orquídeas silvestres, se presentan agrupadas en flores pequeñas con formas ovaladas, ya que son de abundante floración. Múltiples investigaciones en el campo de la botánica han revelado que estas flores suelen ser de colores, variando entre tonos rosas hasta el púrpura más oscuro.
Las orquídeas silvestres por lo general son de diversas formas, tamaños y colores; algunas llegan a crecer poco, mientras que otras pueden llegar a medir la estatura y contener el porte de cualquier árbol. Igual pasa en el caso de sus flores, las cuales pueden ser de un tamaño mínimo que resulta imposible verlas a simple vista, y también las hay del tipo muy llamativas.
Ubicación
Las orquídeas silvestres, forman parte de la familia más amplia de las plantas con flores que existen en el mundo, reportándose alrededor de unas 20 mil especies, las cuales se encuentran divididas en unos 800 géneros, que están distribuidos por todas las regiones. (ver articulo: Chiflera)
Pertenecen a una estirpe de talla internacional, cuyas especies están distribuidas desde dentro del círculo polar ártico, hasta Tierra del Fuego, incluyendo a las islas al sur de Australia. Los estudios han señalado, que su ubicación más diversa se encuentra en las regiones tropicales, donde son frecuentes las del tipo denominada, según la clasificación, en epifitas.
La mayoría de las especies de orquídeas silvestres se consiguen los trópicos y sub trópicos, pudiéndose observar la variedad de sus sembradíos desde el nivel del mar, hasta los 5 mil msnm, ya que es una de las platas que se da perfectamente en casi todos los ambientes. Sin embargo, existen dos ambientes donde si no prosperan estas plantas, siendo estos los polos y los desiertos de arena.
Como ya se ha dicho anteriormente, la mayor cantidad de las orquídeas salvajes se encuentran presentes en las regiones tropicales, especialmente en regiones de montaña, las cuales aíslan de manera natural a las variedades de estas plantas, debido a su forma geográfica a manera de barreras naturales.
Esto ha generado, que cada región vaya teniendo una especie propia. Existen zonas con mayores números de especies de orquídeas silvestres más que otras, gracias a las condiciones de ambiente que presenten, por ejemplo, países como Ecuador, las islas y el área continental del sudeste asiático, son de esas regiones con una marcada predominancia de orquídeas, conteniendo en su haber unas 3 mil 500 especies descritas.
En el caso de Colombia, este país aparece reflejado en los datos como el que contiene la mayor variedad de orquídeas, alrededor de unas 4 mil 270 especies registradas, mientras que Brasil aparece registrada con unas 1 mil 500 especies. Otros sitios que figuran entre donde son habituales las orquídeas silvestres son las montañas del sur del Himalaya en la India y China, las montañas de América Central y el sudeste africano, notablemente la isla de Madagascar.
Las orquídeas silvestres pueden crecer tanto a nivel del mar como en los páramos elevados, ya que tiene la capacidad de adaptarse a cualquier tipo de región. Existen algunas variedades que pueden vivir sobre los árboles, las cuales son llamadas epifitas; mientras que hay otras que hacen lo propio pero sobre las rocas, denominas litófitas.
Existe un mito que señala que las orquídeas silvestres de árbol son parásitas, pero esto no es verdad, ya que solo viven en el árbol, no se alimentan de él, empleándolo además como una especie de vehículo, para poder obtener la luz del sol.
Tipos de orquídeas silvestres
La clasificación de los tipos de orquídeas silvestres, dependerá de su conducta en cuanto a su crecimiento y desarrollo, por lo que basados en dichas premisas, se pueden distinguir tres tipos de orquídeas: las orquídeas epífitas, que se encargan de obtener los nutrientes necesarios para su crecimiento. (Ver articulo: Rosas trepadoras)
También se encargan de percibir la humedad que se manifiesta en el ambiente, así como del humus contentivo sobre las ramas donde habitan estas especies. Por lo general, crecen cerca de las copas de los árboles, esto con la finalidad de poder proveerse de la luz, uno de los elementos necesarios para tener un buen desarrollo.
Otro de los tipos son las orquídeas terrestres, que por lo general son categorizadas también como orquídeas tropicales. Las especies de esta variedad son: Paphiopedilum, Cymbidium o Calanthe. Generalmente, las orquídeas silvestres terrestres se desarrollan como la mayoría de las plantas, es decir, con las raíces sembradas en tierra, desde donde obtienen los nutrientes necesarios para vivir.
Y por ultimo tenemos a las orquídeas semi-terrestres, o también llamadas litófitas, las cuales pertenecen a un grupo muy reducido de plantas. Pueden desarrollarse de igual forma sobre hojas en descomposición que se encuentren en el suelo. Dentro de esta clasificación, las variedades más conocida son la orquídea Laelia.
En el mundo hay unas 30 mil especies registradas de orquídeas silvestres que comprenden el género Orchidaceae, nombre científico que se le otorga a las orquídeas. Cada día se producen nuevos avistamientos, que aumentan esa cifra de 30 mil especies, a la cual se le debe añadir unos 150 mil cruces de orquídeas, denominados como híbridos, generados por investigadores o especialistas en botánica.
Orquídeas gigantes
Las orquídeas gigante o también conocida como Barlia robertiana, es una planta robusta, contentiva por lo general de 2 a 3 tuberculos, que son comparativamente grandes. En cuanto a la descripción de sus tallos, estos pueden llegar a medir hasta 80 centímetros, de ahí que se le añade el apelativo de gigante. (Ver articulo: Flor de Amapola)
Continuando con los tallos, estos son de color verde, teñidos con un tono púrpura en su tercio superior. En relación a sus hojas, estás son del tipo basal, contentivas de un tamaño de hasta 25 centímetros de largo, y 6 centímetros de ancho, dispuestas en una forma agrupada de 4 a 6 hojas.
Algunas hojas aparecen abrazando al tallo de una forma rígida, mientras que los retoño surgen en espiga densa, con unas medidas de hasta 40 centímetros de largo, contentivos de numerosas flores, las cuales miden entre 2 y 3 centímetros. Las características de sus sépalos, los cuales tienen un color verde, con manchas y rasgos de tonos purpuras en su parte interna, conniventes con los pétalos, parecidas a la forma de un capuchón.
Sus variedades de colores se derivan del rosado violáceo, con manchas en color púrpuras. La forma de su fruto es similar al de una cápsula. Esta variedad de orquídea silvestre cuenta con una frecuente distribución del tipo mediterránea, especialmente se puede conseguir en poblaciones de zonas españolas como Andalucía, Cantabría, Asturias, entre otras.
De igual manera, se pueden conseguir varios tipos dentro de la Región de Murcia, en la mitad sur, es decir, en Puerto de la Cadena; las Sierras de Cartagena, y El Valle. Es una de las especies más llamativas y vistosas, gracias a sus grandes y coloridas flores, además que destilan un aroma intenso que hacen recordar al de las rosas.
Haciendo un poco de historia, fue el en año de 1.999, cuando se descubrió un primer y único ejemplar de este tipo, el cual se encontraba aislado en Tallante, Cartagena-Colombia, pero el mismo no pudo desarrollarse. Por tal razón, no fue sino hasta el año 2.000, cuando se localizo otro ejemplar, en el entorno de Llano del Beal.
Este fue el único individuo conocido por muchos años, aunque luego, de él se derivaron varios vástagos a través de la división del órgano subterráneo, una forma de reproducción que deja en evidencia la posibilidad de la multiplicación vegetativa de este tipo de orquídea silvestre, a través del proceso de “clonación”, y rejuvenecimiento de una planta antigua.
Varias de estas plantas son conocidas con flores del tipo hipo cromáticas, es decir, contentiva de las partes que por lo general aparecen coloreadas con tonos blancos o levemente verdosas. Está en una especie protegida, incluso esta categorizada como «Vulnerable», especificada así dentro del Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia, bajo decreto de BORM número 131, emanado del año 2.003.
Orquídeas en agua
El tipo de orquídeas silvestres de agua, hace referencia a una variedad de sembradíos de orquídeas cuyo sistema de cultivo consiste en mantenerlas en agua totalmente, solamente agregándoles abono líquido cada tres días, proceso que debe mantenerse por un período mínimo de unos quince días.
Pero este sistema de cultivos de orquídeas de agua no se recomienda hacerlas por cualquier persona, solo los especialistas están facultados para realizarlo, esto tomando en cuenta los requerimientos en cuanto a ambientes necesitan estas plantas para poder desarrollarse de la mejor manera.
A pesar de esto, se han efectuado números estudios e investigaciones, donde se ha determinado que algunas especies y variedades de orquídeas silvestres, son capaces de crecer en medio de ciertas condiciones como por ejemplo esa de someterse bajo el agua. Una condición adicional para desarrollar este tipo de cultivos es estudiar todo el proceso de evolución que vaya a tener esta planta, según sea la variedad de orquídea.
Orquídeas miniatura
Las orquídeas miniatura, llamadas así por su tamaño el cual apenas es permisible detallarla de cerca, forman parte de los tipos de orquídeas silvestres. Habitualmente, este tipo de plantas entra dentro de la clasificación de las orquídeas epífitas, conocidas con ese tipo a aquellas orquídeas que habitan en la cima de los árboles o arbustos, con la intención de poder recibir mejor los rayos solares.
En lo que se refiere a sus características generales, posee las mismas que otras orquídeas silvestres, teniendo como única diferencia de su tamaño, ya que es de un máximo de 5 centímetros, cuando por lo general, las orquídeas silvestres llegan a medir hasta 12. En referencia con su tipo de hábitat y cuidados, también son los mismos de las tradicionales orquídeas silvestres, mucha luz, riego moderado y aplicación de abono o fertilizante liquido.
Debido a su tamaño total, de estimadamente 2 centímetros. Se han registrado más de 127 especies de orquídeas silvestres en distintos géneros de las orquídeas miniatura, con una distribución repartida en todas partes del mundo, siempre y cuando tengan las condiciones adecuadas para su crecimiento y desarrollo.
Orquídeas terrestres
Las orquídeas terrestres o de igual manera llamadas orquídeas de tierra, son aquellas cuyas raíces crecen por debajo de la superficie y se desarrollan en ellas, razón que contribuye con que los tallos sean un poco más rígidos que de otras especies de orquídeas. Este tipo de orquídeas silvestres obtienen sus nutrientes y el agua necesaria para poder vivir, de los suelos donde son cultivadas directamente en la tierra.
También en la misma tierra, se van desplegando tubérculos, de los cuales la planta se va alimentando. Estos nódulos les van cambiando su coloración cada cierto tiempo, variando de un tono desde blanco hasta negro, lo cual a su vez es un indicativo de que la planta se ha estado alimentando bien durante el transcurso de todo el año. (Ver articulo: Flor de Alelí)
La variante de orquídea silvestre terrestre posee la capacidad de florecer por tiempo extendido, siempre y cuando esté creciendo en un ambiente que cuente con las condiciones optimas para su desarrollo, sin que se le presente ningún problema o dificultad, razón por la cual florece durante todas las estaciones del año.
Este tipo de orquídea se presenta en variedades de colores y tonalidades siendo estos: amarillo, rosado, blanco, melocotón, púrpura, y magenta. Estas flores terrestres son de dos tipos: chinas llamadas Bletilla hyacinthina, y malayas que son las Spathoglottis plicata.
Este tipo de orquídea silvestre se ha hecho bastante popular dentro de la industria y comercio de las orquídeas, gracias a que es una planta resistente a ciertas condiciones del clima, soportando temperaturas frías, adicional al atributo que proporciona lo extenso de su proceso de floración. A pesar de que son resistentes y se dan en muchos lugares alrededor del mundo, sus preferencias son las regiones de climas templados.
Existen diversas variedades de orquídeas terrestres, entre las que se encuentran las Spiranthes odorata, y además de ella las orquídeas Cymbidium, Ladyslipper y Jewel orchids.
Muchas de estas especies es natural observarlas en los bosques que poseen suelos de tipos limosos, mientras otras más se pueden ver en dunas de arena. Otras especies crecen dentro de pantanos y laderas o inclusive dentro de esteras de pantanos, donde se les puede ver flotando en lagos glaciares.
Hay presencia de este tipo de orquídeas silvestres en suelos a base de minerales, como por ejemplo Cypripedium californium. Las orquídeas terrestres son originarias de las tierras rocosas, al sur de Florida, y se le puede observar cómo crecen en una capa fina de remanentes orgánicos, que envuelven una roca del tipo caliza pura y la marga.
La orquídea de tierra se adapta al suelo de tierra de forma natural, a diferencia de otras especies de orquídeas comunes. Es una planta de jardín que cuenta con gran preferencia, ya que es una especie fácil de cuidar y cultivar. Debe ubicarse su cultivo en una zona que esté completamente iluminada por el sol, en especial cuando el sector sea una región fría.
También pueden ser plantadas en sitios que sean parcialmente sombreados y que presente condiciones climáticas cálidas. El sistema de riego se hace de manera regular, mientras que la planta se encuentran en su etapa de crecimiento, siendo realmente una de las necesidades de la planta para provocar el crecimiento de las flores al máximo.
En cuanto a la fertilización, se debe complementar los suelos contentivos de los cultivos de las orquídeas silvestres, con un fertilizante de tipo líquido, mediante una aplicación lenta, con una dosis adecuada, antes de que los capullos de las flores se desarrollen. A pesar de ser muy resistentes, estas plantas no resisten climas de fríos extremos.
En los casos donde las regiones son de temperaturas frías, se deben proteger los cultivos de los intensos inviernos. Para los casos de la poda y el mantenimiento en general, se le debe cortar los tallos y las flores que estén ya muertas o enfermas, durante la época de floración de la planta, con el objetivo de incentivar la producción de más y nuevos capullos de flores.
Una vez que las orquídeas de tierra alcanzan su nivel de maduración, y a su vez se encuentran bien establecidas, están listas entonces para ser propagadas a través del método de división. El mismo consiste en dividir la planta parental grande en grupos más pequeños, sin dañar las raíces. Luego se procede a plantar cada uno de los grupos de manera individual dentro de porrones o macetas de forma separadas, o también pueden hacerlo en el suelo directamente.
Orquídeas semi terrestres
Las orquídeas semi terrestres, tal y como su nombre lo indica, son aquellas que pueden crecer tanto en la tierra como en estructuras hechas a base de hojas en descomposición, piedras, ramas, e incluso sobre la corteza de un árbol. Dentro de las especies de esta variedad de orquídeas silvestres se encuentran las más conocidas Cypripedium, Phragmipedium, Paphiopedilum y la Selenipedium.
Las orquídeas semi terrestres son parte de la familia de las litófitas, que pertenecen a la familia de las trepadoras, de las variedades de plantas que buscan enraizarse a la tierra. Sus raíces son del tipo aéreo, y a través de sus mástiles volátiles se pueden arraigar o afianzar en diferentes sustratos. Cuando se ubican en su medio ambiente, las orquídeas el tipo semi terrestres se originan, ascienden y se desarrollan, sobre otros vegetales.
A pesar de esto, también pueden ser cultivadas en jardines de las casas o macetas, necesitando para ello sustratos vegetales especiales para orquídeas, materiales que pueden ser adquiridos en viveros o tiendas especializadas en botánica y jardinería.
Expertos han asegurado que un elemento que le sienta bastante bien a la siembra de cultivo de orquídeas semi terrestres, es cuando se planta sobre una piedra volcánica con musgo, ya que se transforma en una especie de sustrato o mantillo. Al momento de plantar las orquídeas semi terrestres, es recomendable que se haga dentro macetas o recipientes pequeños. En cuanto a la descripción de sus hojas, las mimas suelen ser carnosas.
Las partes conocidas como pseudobulbos y las hojas, es donde se almacena la energía y desde donde se derivada una parte del tallo situada entre dos nodos de la hoja, lo que hacen sobrevivir a la planta, incluso cuando pase por circunstancias donde se presenten periodos de sequías muy prolongados, teniendo la capacidad de acumular el agua y la humedad.
Existen diversos tipos de orquídeas silvestres semi terrestres, así como también de diversos tamaños, aspectos y colores. En el caso de los géneros se pueden nombrar las Bifrenaries; Maxillarias; y las Dendrobium. También se incluyen las denominadas Paphiopedilums conocidas popularmente como orquídeas zapatillas. Las Orquídea Vanda; Phalaenopsis; Epidendrum; Cambria, y Oncidium.
Otras especies de orquídeas silvestres semi terrestres crecen entre guijarros, tal como lo hacen las denominadas Hoffmannseggellas o Rupicolous Cattleyas originarias de Brasil. Estas orquídeas se encuentran en diversas regiones tropicales alrededor del mundo. Por lo general, estas plantas suelen necesitar de mucha humedad. En cuanto a sus nutrientes, los mismos los obtienen a través de raíces, las cuales se adhieren a las rocas fuertemente.
Las orquídeas litófitas o semi terrestres necesitan de mucha iluminación para poder tener un buen crecimiento y desarrollo, al igual que otros tipos similares a su especie. Sin embargo, se debe tener cuidado de que la exposición directa a los rayos del sol no perjudiquen el estado de sus hojas, evitando que las mismas se quemen.
Otra de las concisiones necesaria dentro de los cuidados de esta planta, es que se produzca un flujo de aire de manera permanente, muy similar al que tienen dentro de hábitat natural, siendo este uno de los factores más importantes con los que debe contar, ya que de lo contrario, esto puede traerle consecuencias negativas y bastantes perjudiciales a las orquídeas, originando el ataque de infecciones y enfermedades.
Orquídeas silvestres en árboles
Por lo general, el tipo de orquídeas silvestres en árboles son las del tipo clasificada como orquídeas epífitas, las cuales corresponde con los géneros del tipo de orquídeas que se desarrollan colgando de los árboles o los arbustos, o simplemente posándose sobre ellos. (Ver articulo: Girasol)
Al menos un 90 % de las especies de orquídeas más populares forman parte de este tipo, destacando como uno de sus principales rasgos, lo vistosas que son sus flores. Este tipo de orquídea silvestre se distingue de entre otras ya que sus raíces son del tipo aérea, obteniendo los niveles necesarios de humedad requeridos para su desarrollo y crecimiento, dentro de las corrientes de aire.
A diferencia de las otras variedades de estas plantas, las especies de este tipo de orquídeas epífitas, habitualmente no requieren de muchos cuidados ni presentan grandes necesidades, por el contrario, cuentan con la capacidad de adaptarse a las condiciones que se presentan en cualquier tipo de ambiente y con la mayor facilidad.
Orquídeas silvestres de Argentina
Debido a las condiciones climáticas que presenta el país de Argentina, se presta para que se dé con buen pie el desarrollo y crecimiento de distintas especies de orquídeas silvestres. En su mayoría, el tipo de orquídeas silvestres de Argentina son del género perteneciente a las epífitas, las cuales dentro de sus características están descritas como orquídeas miniaturas.
Este tipo de plantas son muy conocidas y populares en todo el país, siendo preferidas no solo por jardineros especialistas sino también por simples aficionados.
La mayoría de las especies de orquídeas que crecen en Argentina son silvestres, y entre todas las especies, las más populares que se pueden nombrar están: la Zigostates, Brassavola Tuberculata; Barbosella porschii; Sophonitis Cernua, entre otras.
En República Dominicana
Dentro de los tipos de orquídeas silvestres que viven dentro de República Dominicana se destaca una de manera muy particular, la cual es conocida con el nombre de “La cacatica”, una especie muy rara de orquídea y que es exclusiva de ese país.
Las características con las que cuenta esta rara orquídea son: su color, que es de un tono púrpura o morado, y tiene entre sus medidas, unos 15 milímetros de largo por unos 13 de ancho. El nombre común de esta orquídea silvestre “La cacatica”, es similar al de una típica araña local que es inofensiva, menos venenosas de los que son las tarántulas.
Esta rara orquídea de origen endémico, perteneciente a la República Dominicana, actualmente se encuentra en peligro de extinción.
Debidos a su escasa presencia dentro de los jardines, suele pasar desapercibida y no cuenta con los atributos de otras especies de su familia, que se destacan gracias a sus vistosos colores. Pero es justamente su rareza la que la hace distinguirse y separarse de las demás de su especie.
“La cacatica”, tiene presencia especialmente en zona de Navarrete. Es descrita como una flor de de color rojo o vino oscuro, casi negra, con el margen amarillo, información que es aportada por parte del Departamento de Botánica del Jardín Botánico Nacional, donde está oficialmente registrada.
Con la finalidad de proteger a dicha especie, fue creada en esa región, la reserva científica “Villa Eliza”, para evitar que siga siendo saqueada por parte de coleccionistas, que las buscaban debido su vistosidad y rareza. Estaba siendo vendida de manera ilegal hasta por más de cien dólares. El Jardín Botánico Nacional de Republica Dominicana puso en marcha un plan, con el propósito de rescatar a este tipo de orquídea.
El proyecto consiste en la recopilación de sus cápsulas, y con ellas, poner en ejecución un programa de reproducción de sistema in vitro. A través de este método se buscaría aumentar la población de orquídeas y evitar que desaparezca. Una vez que se multipliquen, la institución será la encargada de devolverla a su lugar de origen. La desforestación y destrucción de los bosques secos, han sido los principales elementos que hay influido en su extinción.
De Costa Rica
Las orquídeas, por lo general, son de esas plantas que muchas personas disfrutan observar y ver crecer en sus jardines o en macetas, adornando sus casas. Dentro de esta raza de flores están las del tipo silvestres, que son las más comunes de cultivar, gracias a sus niveles de resistencia, ya que no necesitan de muchos cuidados, y que no son muy exigentes.
Las orquídeas silvestres se han hecho populares además por las propiedades afrodisíacas que se le atribuyen. En Costa Rica, existen registradas unas mil 600 especies que aparecen como nativas de dicho país. En su mayoría, estas plantas de carácter silvestres van creciendo entre los 500 y los 2400 m.s.n.m.
La mayor parte de las especies de orquídeas silvestre de Costa Rica pertenecen al género de las orquídeas epífitas, lo que significa que se posan sobre otras plantas o también en arbustos y árboles. Debido a esto se han ganado la fama de “parásitas”, pero no lo son, porque utilizan sus bases únicamente como un soporte, más no para nutrirse de ellas.
De igual manera, este tipo de orquídeas puede desarrollarse perfectamente sobre piedras o árboles muertos. Muchas especies de orquídeas silvestres que existen hoy en día en Costa Rica fueron descubiertas por parte de Charles Lankester, un experto orquideólogo de origen británico, quien durante el siglo XX fue el principal investigador de estas especies designado para Centroamérica.
Entre las variedades de orquídeas silvestres de este país se pueden nombrar a la diminuta Platystele tica, una flor cuyas medidas son de 1.8 milímetros, y que ha sido un récord miniatura registrado para Centroamérica. Esta especie crece de manera silvestre solo cuando se encuentra en el piedemonte de la Cordillera de Talamanca.
La fascinación de los pobladores de Costa Rica por las orquídeas es tal, que la flor nacional de dicho país es una orquídea, la Guaria Morada o su nombre científico Guarianthe skinneri. Ésta flor no solo es una de las más bellas de todo el país, sino que también representa al símbolo patrio de esa Nación desde el año de 1.939, siendo votada como tal por parte de especialistas y botánicos, contando con la participación además de profesionales, universitarios y escolares.
Orquídeas silvestres de Ecuador
Los sembradíos de orquídeas silvestres de Ecuador se pueden ver normalmente formando parte de estructurados jardines muy amplios, y hasta en parques locales del país, ya que su principal función es servir de planta ornamental. Por lo general, muchas personas tienen alguna de las especies que forman la amplia gama de orquídeas silvestres, pero sembradas en macetas o porrones, ya que forma parte de los adornos y la ambientación del hogar.
Y no solo en las casas, también muchas de las instituciones públicas y privadas, le dan el uso ornamental, decorativo y aromático. En el Ecuador, las orquídeas salvajes crecen en todo tipo de altitudinales, parámetros comprendidos entre 0 y 4 mil 500 metros. La mayor parte de estas especies se encuentran en la capital de Ecuador y en Guayaquil, mostrando sus paramos una diversidad de orquídeas, adaptadas perfectamente a los diferentes hábitats del país.
Al igual que otras naciones, Ecuador también cuenta con sus propias orquídeas endémicas, localizándose gran parte de ellas en los micro hábitats, situados en las grandes cadenas montañosas, entre los 1 mil 500 a 3 mil metros, específicamente dentro de los bosques.
Las especies de orquídeas silvestres endémicas del Ecuador están registradas en un 58 %, las cuales se pueden observar formando parte de una sola unidad de vegetación. Un 26 % se encuentran distribuidas entre dos tipos de bosque, dejando un 10 % en tres tipos de bosque, y un restante de 6 %, en cuatro o más unidades de vegetación.
El gobierno de ese país como una medida de preservación presento un proyecto denominado como los libros rojos, sirviendo estos como una herramienta muy útil para brindar toda la asesoría en el tema de las orquídeas de todos tipos y especies, con la finalidad de mejorar su conservación.
Fue en el año 2.000, cuando salió en circulación la primera edición del Libro Rojo dedicado a los distintos tipos de Plantas Endémicas, con las que cuenta Ecuador. Estos denominados libros rojos están estructurados con una dinámica que les permite a los usuarios consultas rápidas, listas con información variada, taxonómica, la población y la modificación de los distintos hábitats que están en constantes cambios.
Orquídeas silvestres de Venezuela
La orquídea venezolana es conocida popularmente en muchas regiones de este país como la flor de mayo. Goza de gran realce e importancia, tanto que ha sido denominada como la flor nacional. En Venezuela se existen aproximadamente unas 15 mil especies de estas plantas, ubicándose como el segundo país contentivo de un gran índice de exportación de orquídeas en todo el mundo.
En Venezuela existen al menos 331 especies de orquídeas venezolanas, siendo esta una de las más variadas en el mundo, pudiendo encontrar cualquier tipo, variedad y especie a lo largo y ancho del país. Dentro de esta amplia gama de plantas, entran las orquídeas silvestres ya que la planta se adapta a todo tipo de climas, y este país caribeño los tiene todos.
Estas orquídeas venezolanas forman parte del grupo de orquídeas Epidendroideae, una de las especies de orquídeas más extrañas que existen en el mundo entero. Dentro de las variedades venezolanas se pueden nombrar: las orquídeas catleya; las orquídeas brassavolas; las orquídeas de guyana, esta última considerada en riesgo de extinción dentro del país, producto de la práctica de tala indiscriminada que se produce casi a diario en los hábitat en donde crece esta especie de orquídea silvestre.
Las orquídeas y en particular las orquídeas silvestre, forman una parte importante dentro de la flora venezolana, un elemento que ha impulsando aún más el cultivo de las mismas. Es por ello que este país cuenta con muchos tipos de orquídeas esparcidas por todo el territorio nacional.
Orquídeas araña
La orquídea araña también conocida como Las brassia, cuenta con una inflorescencia se levanta de forma lateral. Por lo general, esta planta no cuenta con ramificaciones y sus botones florales son de un tamaño que aunque pequeñas, son muy llamativas.
Su nombre le fue colocado como una manera de rendirle honores a su descubridor, William Brass, un gran científico que dedico parte de su vida a la investigación botánica y en especial a las especies de orquídeas. Son consideradas como una de las especies más prácticas para plantar, ya que cuentan con un ciclo de vida de 3 años de conservación.
Catleya
Las orquídeas silvestres denominadas como Catleya, son una especie de orquídea originaria de las regiones de América Central y América del Sur, estando la mayoría de sus cultivos dentro de regiones Andinas de Sudamérica, tanto en dirección hacia el norte como hacia el occidente, razón por la cual Venezuela cuenta con su propia variedad.
También se pueden conseguir en países como Brasil, habitualmente en sus regiones costeras; también las hay en México, Panamá, Trinidad y Perú. Una de sus características más distintivas es la presencia de pseudo bulbos de una forma cilíndrica, conformada por varios nódulos, y hojas gruesas. Contiene un tallo de carácter rizomatoso, que va emergiendo desde las raíces, parte de su estructura que la planta utiliza para poder adherirse a otra planta huésped.
Epindenrum
Las orquídeas clasificadas como Epidendrum forman parte de un género muy diverso, ya que dentro de su haber cuenta con unas mil especies de orquídeas, del tipo epífitas en su gran mayoría. En cuanto a la flor, la misma se caracteriza por tener grandes inflorescencias que agrupa a docenas de florecillas diminutas, pero que aun así están muy formadas.
Otro de los rasgos característicos es que sus flores son perfumadas, destilando de ellas un agradable aroma que ambienta los espacios. Las flores aparecen dispuestas en el extremo del tallo, cubierto de hojas. Son muy resistentes, y su periodo de floración dura por varios meses, sin perder su perfume. Insectos como la mariposa y las polillas, son sus principales polinizadores diurnos y nocturnos, incluyendo a los colibrís que son polinizadores pero de otras especies.
Orquídeas silvestres de México
México, es un país que cuenta con una gran variedad, estando registradas alrededor de unas un mil cuatrocientas variedades, dentro de las cuales hay más de 300 especies consideradas como orquídeas mexicanas autóctonas y endémicas de dicho país, una cifra que esta en constante crecimiento.
La mayoría de las orquídeas mexicanas son de hábitos de crecimiento epífitos, razón que se le atribuye su constante multiplicación e expansión. Este tipo de orquídeas suelen crecer sobre las ramas de los árboles, aproximados a su copa, esto con la intensión de poder recibir a los rayos del sol y contar con una buena iluminación, además la humedad que necesitan para su crecimiento y desarrollo.
Las orquídeas mexicanas no son fáciles de hallar, tanto la desforestación presente en el país como la extracción selectiva de algunas variedades de orquídeas silvestres mexicanas, que luego son vendidas de manera ilegal, son graves problemas que están originando la desaparición de algunas variedades de orquídeas en México.
Se dice que al menos unas 12 especies se encuentran en peligro de extinción, a pesar de que un buen número de las mismas están resguardadas bajo protección especial. México cuenta en su haber con unas 270 especies diferentes de orquídeas, ubicadas la gran mayoría en la zona sur del país, donde el ambiente se presta con las mejores condiciones climáticas ideales para su buen desarrollo.
La gran variedad de orquídeas existente en México, contiene orquídeas silvestres de los siguientes tipos: Orquídeas epífitas, que son aquellas que se desarrollan utilizando una base como huésped, arriba de los arbustos o arboles.
También hay las orquídeas terrestres mexicanas, que son aquellas que crecen igual que cualquier otra planta de otra especie, como su nombre lo indica, posando sus raíces dentro de la tierra, y a través de ellas, obtener los nutrientes que necesitan para su desarrollo. Y por ultimo tenemos las orquídeas litófitas o semi-terrestres, que son las orquídeas que crecen posándose sobre hojas secas o rocas.
De los Andes colombianos
Existen alrededor de 30 mil especies de orquídeas silvestres conocidas en los Andes colombianos. En la propia Colombia se pueden encontrar unas mil 572 especies de orquídeas calificadas como únicas. Se dice que además comparte por extensión territorial otras 4 mil 270 especies de orquídeas con Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú.
Estas especies de orquídeas silvestres están comprendidas dentro de 274 géneros diferentes, los cuales se encuentran distribuidos a lo largo y ancho del territorio nacional de Colombia. Una de esta variedades más conocidas es la orquídea colombiana Cattleya trianae, que es la flor nacional de Colombia, nombrada así por parte de la Academia Colombiana de Historia, quien la oficializo como un símbolo nacional desde el año 1.936.
Por extensión territorial, Colombia comparte los sembradíos de esta variedad de orquídea silvestre con el país de Ecuador, aunque los colombianos la han adoptado como propia. Fue gracias a Emilio Robledo, un médico y naturalista, que en medio de sus investigaciones determino que esta especial flor contenía los colores de la bandera colombiana.
En Colombia, la orquídea Cattleya es llamada la flor de mayo o lirio de mayo, al igual que es conocida en el país vecino Venezuela. Dentro de sus características se puede decir que esta flor se encuentra bañada de hermosos tonos blancos, rosados y violetas.
En este país tropical existe una variada diversidad de orquídeas siendo de cantidades enormes. Se tiene registrado que solamente en el Quindío existen 200 especies de orquídeas plenamente identificadas y debidamente registradas. Dentro de esta gama de especies diferentes de orquídeas, se pueden encontrar de tres hábitos de evolución que son las más habituales: las orquídeas epífitas; orquídeas terrestres; y orquídeas semi-terrestres.
Orquídeas silvestres de España
En España, habitan unas 80 especies de orquídeas silvestres, muchas de las cuales florecen varias durante todo el año, un hecho que no resulta ser muy fácil, pero que se da gracias al ingenuo y la creatividad por parte de los floristas españoles. Para los españoles, las orquídeas silvestres tienen un valor que va mucho más allá de ser una simple flor hermosa. Cuando se siembra en maceta, adquiere un aspecto mucho más sutil y delicada.
La constitución de estas especies de orquídeas son iguales a las de muchas otras plantas, es decir, que cuentan con su estructura completa de raíz, tallo, flores y hojas. Las orquídeas silvestres se vinculan por lo general a sitios exóticos, salvo en los desiertos extremos, donde la planta no sobreviviría dada a las condiciones de esos ambientes.
En su mayoría, las orquídeas silvestres de España conviven posadas sobre los árboles dentro de las selvas tropicales, siendo estas las especies más espectaculares. En el resto de las regiones europeas, las orquídeas salvajes crecen sembradas en los terrenos de los bosques, herbazales de prados y pastos.
Las 80 especies de orquídeas silvestres son todas terrestres, y entre sus características cuentan con un tamaño algo discreto, pero manteniendo su espectacularidad y belleza. Una de estas variedades españolas es conocida con el nombre de Zueco de dama, cuya terminología científica es la de Cypripedium calceolus. Esta es la orquídea con flores más vistosas no solo de España sino de toda Europa, natural de los ambientes de hayedo.
Sin embargo es una especie que se encuentra en peligro de extinción. En este país las orquídeas silvestres tienen un gran valor económico, que se deriva de la demanda que surge por la gran preferencia hacia la planta como ornamental para adornar los jardines de las casas y los amplios campos. Algunas especies son utilizadas dentro de la cocina como principal ingrediente de sabrosos platillos.
La vainilla o Vanilla planifolia, es el fruto de una orquídea mexicana que se cultiva en Madagascar y se utiliza como ingrediente para comidas. Para los casos de las noches frías nada mejor que prepararse una taza de salep, que es una bebida caliente a base de leche y una harina aromática, que se realiza al extraer los tallos de una orquídea silvestre. Se dice además que dichos tallos tienen propiedades afrodisíacas.
En España las orquídeas silvestres han llamado tanto la atención que han incentivado lo referente a las investigaciones botánicas, estudiando sobre los mecanismos nutricionales y reproductivos necesario, para que estas tengan un buen desarrollo y crecimiento.
Otra de las variedades españolas es la orquídea amarilla, que lleva como nombre científico Ophrys lutea, conocida popularmente como la orquídea abeja, ya que sus pétalos simulan el abdomen de este insecto. En cuanto al sistema de multiplicación de esta planta o de reproducción, se sigue la metodología de la polinización por insectos. Para poder alimentarse, estas orquídeas obtienen sus nutrientes desde el interior de los suelos a través de sus raíces.
Existen especies que se van desarrollando sobre hojarasca y madera en descomposición, pudiendo incluso prescindir de sus hojas y tallos. En España existen varias especies extremadamente raras y muy difíciles de conseguir, como es el caso de las orquídeas de coral o llamadas científicamente Corallorhiza trifida, Epipogium aphyllum, y entre sus características que son minúsculas.
Con respecto a sus poblaciones, estas plantas pueden pasar varios años sin producir órganos aéreos, llegando a completar su ciclo de vida y su proceso de floración, de manera subterránea, un factor que contribuye para que sea más difícil de conseguir.
Orquídeas silvestres mediterráneas
Las orquídeas silvestres mediterráneas son de varios tipos, encontrándose: las Ophrys apifera; Ophrys; la Ophrys lutea; la Ophrys speculum; la Orchis papilionacea; y por último, la Orchis purpurea.
Ophrys apifera
La Ophrys apifera, es llamada de manera común como orquídea abeja, flor de la abeja, o incluso la Abejera. Es una especie que se encuentra expandida por todo el mediterráneo, siendo una variedad protegida. Su apodo como orquídeas abeja se debe a la forma de las flores, la cual se asemeja al abdomen de las abejas.
En cuanto al aspecto de sus flores, estas son de gran belleza, mostrando una gradación de colores. Cada variedad contiene una forma excepcional, y la manera que tienen para reproducirse es con la intervención de un insecto que poliniza a la flor, mediante el mecanismo de «pseudocopulación».
Ophrys fusca
Las orquídeas del tipo Ophrys fusca, son conocidas popularmente como Abejera oscura y también como orquídeas abejera negra. El nombre de orquídeas abeja negra, se le atribuyo ya que al igual que la variedad anterior, los pétalos de las flores se parecen al abdomen de las abejas.
La mayoría de las orquídeas del tipo de Ophrys, les crece un solo un par de hojas de un tamaño pequeño y dispuestas de una manera alterna, teniendo dependencia de un hongo simbionte. También, debido a este elemento, no pueden ser trasplantadas.
Ophrys lutea
Las orquídeas silvestres mediterráneas llamadas Ophrys lutea, son conocidas también con el nombre común de abejas amarillas y Flor amarilla de la abeja. Etimológicamente, el término genérico «Ophrys», se deriva del idioma griego que significa «ceja». Esto se debe en parte a los pelos del labelo de la planta.
Por otro lado, el epíteto «lutea», que se deriva del idioma latín, hace una alusión al color amarillento contentivo en este tipo de flores. La flor de esta orquídea silvestre está conformada por tres pétalos de color verde, y dos de color amarillo. Su forma es alargada, parecida a la imagen de un insecto, debido a la forma y el dibujo del labelo.
Ophrys speculum
A las orquídeas silvestres mediterráneas llamadas Ophrys speculum, se les conoce mejor con los nombres de Orquídea abeja espejo o Espejo de Venus. Esta particular planta posee una forma muy peculiar que recuerda perfectamente a la imagen de un abejorro.
Los encargados de realizar el proceso de fecundación de esta flor son los machos de una especie de abejorro, pertenecientes a su vez al género de Bombux. Esto ocurre ya que confunden al labelo de la flor, con una hembra de su especie, intentando aparearse con ella.
Orchis papilionacea
Las orquídeas denominadas como Orchis papilionácea, o igualmente conocidas como orquídea mariposa e hierba del muchacho, son del tipo de orquídeas silvestres lo suficientemente resistentes. Su hábitat son las praderas y también los matorrales, sitios que no están muy expuestos al sol, ya que aunque requiere de sus rayos para tener un buen crecimiento, podría quemarla.
A diferencia de otras plantas de su misma especie, este tipo de orquídea no es buscada por su uso ornamental sino por sus múltiples propiedades medicinales. De igual manera, con el tallo de esta variedad de orquídea, se fabrica una especie la harina conocida con el nombre de salep, la cual es muy nutritiva y demulcente, empleada como ingredientes en diversos platillos gastronómicos.
Orchis purpurea
El tipo de orquídea silvestre de nombre Orchis purpurea, es llamada popularmente como orquídea púrpura y orquídea de dama. Etimológicamente, el término de su nombre se deriva del griego «orchis», que significa testículo, debía a la similitud que presenta en referencia con los tubérculos subterráneos, de algunas especies del tipo terrestres.
Con respecto a la palabra purpurea, la misma hace referencia a la coloración del tono púrpura o morado que contiene esta flor. Dentro de sus características se puede contar que son plantas cuyos hábitos de desarrollo son terrestres y con raíces.
Cultivo de orquídeas silvestres
El cultivo de orquídeas silvestres, es muy sencillo llevarlo a cabo, siempre y cuando se sigan ciertas instrucciones, las cuales se hacen necesarias para poder tener resultados esperados. Los sembradíos deben efectuarse preservando las condiciones óptimas para el cultivo de orquídeas silvestres.
Este tipo de plantas puede cultivarse tanto de manera interna como de forma externa, ya sea dentro del hogar como al aire libre. Uno de los principales elementos que se deben tomar en consideración es el conocer cuál es el ciclo de vida de la variedad, tipo o especie a sembrar. Se debe tener plenamente identificada al momento en que se generen nuevos brotes.
Por lo general la coloración suele ser más clara en las partes que le corresponde a las raíces, en especial en las puntas de las mismas. Habitualmente, el periodo de crecimiento de estas plantas es mejor hacerlas durante la época de la primavera. El sistema de riego también es otro de los elementos esenciales dentro de la evolución de las orquídeas.
Una vez que las orquídeas silvestres inicien su etapa de crecimiento, será entonces el momento preciso para darle los cuidados que requiere la planta, entre los cuales está la poda, por lo que deben cortar las orquídeas para poder obtener nuevos hijos de ella. Se debe ir evaluando la evolución de la orquídea, verificar que se esté desarrollando en buen estado, y con resultados positivos.
Parte de la revisión de las orquídeas es que debe observarse las raíces, las cuales deben estar saludables, ya que a través de ellas es que la planta va tomando sus nutrientes. Otra de las partes de la planta a examinar son las hojas, las cuales deben presentar una textura adecuada y típica de esta planta. Los nuevos brotes deben ser robustos.
Los hábitats del cultivo de orquídeas silvestres deben cumplir los requerimientos en cuanto a los niveles de iluminación, temperatura, ventilación, riego, sustrato, entre otros. Su siembra tanto en macetas y como en otros tipos de soportes, así como también el uso correcto de los fertilizantes y las demás afectaciones a las que hay que buscarles las soluciones posibles y antes de tiempo.
Cuidados
En lo que se refiere a los cuidados de las orquídeas silvestres, se pueden precisar algunos consejos que deben ser tomados en cuenta, para poder tener buenos resultados y un feliz término en sus sembradíos. Aunque existen cuidados generales, también hay ciertas medidas que deben tomarse basados en los tipos y variedades de las orquídeas silvestres, ya que existen unas más resistentes que otras, y que necesitan más elementos que otras.
Aunque por lo general las orquídeas son plantas de fácil mantenimiento, hay otras que ya tienen establecidos cuidados más específicos. En primer lugar, un factor importante son los niveles de humedad presentes en el ambiente, igual que la cantidad de iluminación natural adecuada para su buen crecimiento, establecido como una de las necesidades básicas en las orquídeas. Sin embargo, debe cuidarse los excesos de luz solar.
El mantenimiento de las plantas a través de la poda se debe realizar una vez que haya finalizado el periodo de floración de orquídea, siendo un signo de que es el momento adecuado para proceder a cortar las varas florales. La poda de las orquídeas silvestres, va a favorecer el crecimiento de nuevas flores de la misma especie. Otros aspectos a considerar es el trasplante de las orquídeas silvestres, por un periodo de por lo menos cada dos años.
Abono y riego
En cuanto a los cuidados de las orquídeas silvestres, debe tenerse en cuenta cual es la cantidad tanto de abono como de tierra que necesitan estas plantas. Hay casos de tipos, variedades y especies donde se deben utilizar sustratos especiales, siendo estos los tipos de abonos más recomendados por parte de los especialistas en botánica y en jardinería, con la finalidad de mantener os cultivos en buenas condiciones.
Con este elemento además se estaría cumpliendo con sus especificaciones, en cuanto a los nutrientes que necesitan estas orquídeas silvestres para su correcto crecimiento. En referencia al tipo de tierra, la misma debe ser ligera, esto para que se pueda garantizar que contara con un buen sistema de drenaje o de lo contrario perjudicara a la planta y se irá deteriorando poco a poco.
Es importante también considerar la cantidad de abono que se les va a aplicar a las orquídeas silvestres, ya que el exceso de la dosis, puede influir de manera negativa en la salud de las raíces de las orquídeas, provocando la muerte de la planta. Por esta razón, se hace indispensable que el abono se encuentre siempre húmedo y con un drenaje propicio.
En cuanto a la relación de los cuidados con el sistema de riego de las orquídeas silvestres, el mismo debe hacerse de una manera constante, mas sin embargo no se debe caer en los excesos. La forma ideal es agregar entre cada riego, el sustrato en el abono, evitando que el agua se estanque, ya que ese factor pone en riesgo la vitalidad de la orquídea.
Otro elemento importante a considerar es la información sobre los tipos, variedades y especies de orquídeas silvestres, ya que muchas plantas están mejor adaptadas a la sequía que al exceso de humedad, desarrollándose perfectamente dentro de los ambientes tropicales.
En los casos de las orquídeas silvestres del tipo terrestres, se deben regar las plantas de manera cuidadosa, ya que se debe evitar a toda costa los excesos de agua. De igual manera, el agua a utilizar debe estar a temperatura ambiente. Cuando hay temporada de invierno, no es necesario regarlas, ya que con el agua de la lluvia bastara.







































