Orquídeas phalaenopsis: Cultivo, cuidados, enfermedades y más

Las orquídeas phalaenopsis, es una de las variedades de orquídeas más resistentes que existe a pesar de ser en apariencia delicada. Es una planta de uso ornamental de cuyos cuidados dependerá el poder disfrutar de la belleza de sus flores, en toda su expresión.

Cultivo de las orquídeas phalaenopsis

Las orquídeas phalaenopsis, son una de las variedades de orquídeas que forman parte de los tipos de plantas epifita, es decir, que habita sobre otra planta, razón por lo cual, sus raíces no se ubican dentro del suelo sino de manera aérea.

Aunque la mayoría de las plantas de este tipo son consideradas como parásitas por alimentarse de la otra planta en la que cohabitan, en el caso específico de las orquídeas phalaenopsis no es así, pues solo las utilizan como un receptor huésped.

Los cultivos de esta especie de orquídeas se posan sobre la cumbre de los arboles con el objetivo de que buscar una mejor iluminación y la presencia de los rayos del sol. Al no tener las raíces en los suelos, busca obtener su alimento en la humedad que se manifiesta en el ambiente, de la lluvia el agua y acumulada en las ramas y hojas el humus.

Gracias a la estructura con la cual cuentan las orquídeas phalaenopsis, son plantas cuyos cultivos se adaptan fácilmente a cualquier medio ambiente y diferentes formas de vida. A través de sus fuertes y verdes raíces es que lleva a cabo su proceso de fotosíntesis la realiza tanto, al igual que lo puede desarrollar por sus hojas.

orquídeas phalaenopsis

No solo obtienen sus alimentos a través de sus raíces, también lo hacen a través de sus hojas. Los cultivos de orquídeas phalaenopsis presentan unas hojas de un color verde de tonos intensos, con una textura carnoso, la cual utiliza para almacenar la humedad.

El tallo de este tipo de orquídea es grueso y pequeño, al cual van adheridas las hojas. Una vez que pasa por el proceso de floración de la planta aparecen las varas florales. Por lo general, dichas varas son muy débiles, por lo que requieren de la colocación de un soporte para que no se doblen y se dañen.

Estos soportes pueden colocársele de manera artesanal, utilizando unos palitos de madera para poder sujetar las varas florales, acompañada por unas pequeñas pinzas. Con este mecanismo se busca imposibilitar que se doblen a causa del peso de las flores.

Las flores van apareciendo en las denominadas yemas que surgen como parte de las varas florales. La mayoría de los cultivos de orquídeas phalaenopsis son de flores cuyos colores tienen variedad y gama de paletas en tonos blancas, magenta o blanco con labelo magenta.

También están las especies híbridas de Phalaenopsis que se obtienen de la mezcla de varias orquídeas, las cuales presentan flores con varias formas u colores entre las cuales están las estriadas, con puntos y otros colores como el magenta brillante, amarillo, azul, entre otros que la hacen una floración más colorida.

Los cultivos de las orquídeas phalaenopsis, son consideradas las más populares de su género en todo el mundo, además de ser la más vendida y con mayor aceptación, esto en parte a sus características ya que es una planta que presenta una facilidad en cuanto a su propagación, y lo perdurable que es su proceso de floración.

Este tipo de orquídea es una de las preferidas en eventos sociales como bodas y bautizos en varias regiones del mundo. Siempre que se le brinde las condiciones aptas y los requerimientos necesarios para que la planta se sienta como si estuviese en su hábitat natural.

Las orquídeas phalaenopsis se volverán unas de las variedades más fáciles de cultivar y por ende, será mayor su proceso de floración dentro de cada hogar donde se desee plantar un ejemplar. Dentro de su hábitat natural, estas orquídeas se desarrollan en ambientes, zonas y regiones donde se manifiestan temperaturas cálidas, que por lo general se ubican entre unos 20 y 30 grados centígrados.

Sin embargo, a pesar de estos datos, las orquídeas phalaenopsis se adaptan a otras condiciones que pueden hasta resultarles más cómodas como lo son el tipo de temperatura que se pone de manifiesto dentro de las regiones templadas, donde puede llegar a ser de entre 15 y 20 grados.

A pesar de la condición con la que cuentan de poder adaptarse a cualquier temperatura, también debe tomarse en consideración que una cifra por debajo de estos datos o por encima, podría causarle graves daños a las orquídeas, uno de ellos pudrir la raíz y matarla.

Otro de los elementos que se debe tomar en cuenta en cuanto al cultivo de estas orquídeas es la necesidad de humedad, la cual debe ser muy alta pero con poca iluminación. Las especies que se utilizan como ornato en los hogares se adaptan a menores niveles de humedad y aun así pueden desarrollarse bien.

Como ya se ha dicho anteriormente, entre las especies de orquídeas, esta es la más resistente, lo que la hace muy popular entre los primeros productores de orquídeas, más sin embargo, para garantizar el éxito en su cultivo, se debe llevar un riguroso control en su mantenimiento.

Son pocas las variedades de orquídeas phalaenopsis que se conocen dentro el mercado, a pesar de que existen cerca de 60 especies registradas dentro de su grupo taxonómico entre las que se pueden nombrar como las más conocidas: la phalaenopsis sanderiana; buyssoniana; amabillis; corningiana; equestris; afrodita; deliciosa; gigantea; violácea; entre otras.

Poda de las orquídeas phalaenopsis

En lo que se refiere a la poda de las orquídeas phalaenopsis, existen muchas teorías y desacuerdos entre expertos en jardinería, estando unos a favor y otros en contra de que este método se les realice a las hermosas orquídeas de dicha especie, alegando que en muchas es un proceso innecesario.

Algunos jardineros opinan y recomiendan cortar la vara floral, una vez que las flores se hayan caído, con el objeto de que salgan nuevas flores en un próximo proceso de floración, opción con la que otros expertos no están de acuerdo. Hay quienes recomiendan cortar la vara floral solo en los casos donde esta se seque.

El caso que se presenta con las orquídeas Phalaenopsis es muy particular y diferente al resto de las especies, pues estas suelen desarrollar esquejes enraizados o los denominados keiki, a partir de las yemas inferiores de las varas florales. Lo que se aconseja en esos casos es podar la orquídea por encima del primer nudo de la vara floral, específicamente ubicándose debajo de las flores.

Con la realización de esta técnica de poda pueden obtenerse dos resultados, el primero de ellos es que nazca una nueva vara floral, produciéndose asi una segunda fase de floración, y el segundo escenario a presentarse es que surja un nuevo keiki, el cual se puede aprovechar para multiplicar a las orquídeas phalaenopsis, partiendo de un esqueje enraizado.

Semillas de orquídeas phalaenopsis

Las semillas de las orquídeas phalaenopsis, presentan un carácter muy propio y particular, ya que según la opinión de los expertos en jardinería, contienen un nivel muy bajo en cuando a su proceso de germinación. (Ver articulo: Orquídeas silvestres)

Debido a esta condición, necesitan entonces cumplir con ciertos requerimientos  aplicar algunas técnicas si se quiere tener un cultivo exitoso. Para cumplir con el proceso, lo primero que debe hacerse es seleccionar un frasco de material de vidrio que esté limpio, e introducirle dentro las semillas de orquídeas phalaenopsis.

Acto seguido, en la boca del frasco debe colocársele un papel tipo film, creando con ello el medio de cultivo. Para completar el proceso de la germinación de las semillas, se procederá a introducir dentro del frasco, la cantidad de un tercio de agua utilizando para ello una inyectadora.

orquídeas phalaenopsis

Luego, se van a agitar todos los elementos muy bien, con la intención de que las semillas se distribuyan por todo el medio de cultivo. Pasado unos minutos, se le buscará al frasco una ubicación donde este a la sombra u otro sitio pero que se mantenga oscuro, donde deberá estar por un lapso de tres días seguidos.

Una vez que haya transcurrido este tiempo, se procederá a colocar el frasco en un sitio con sombra y con un ambiente bastante fresco. Para saber si este experimento tuvo éxito, se debe esperar un tiempo de 30 días luego de haberlo llevado a cabo, donde se deberían observar que las semillas estén hinchadas.

Al pasar unos 90 días más, las semillas deberán estar flotando dentro del cultivo y habrán tomado la forma de unas pequeñas bolitas de color verde, lo que es un indicativo de que están listas para realizar su siembra.

orquídeas phalaenopsis

Las semillas se hinchan debido a que absorben el agua contentiva dentro del medio de cultivo, y luego se tornan de color verde, ya que al momento de alimentarse, comienza a producirse en ellas una sintetización de la clorofila, aumentando su metabolismo originando los cambios en su coloración a un verde más intenso.

Al sembrar las semillas, comenzarán a salir las primeras plantitas, cuyas medidas oscilan entre 3 y 4 centímetros de altura, lo que significa que será el momento oportuno para trasplantarlas en un lugar definitivo. Con este procedimiento se busca estimular el surgimiento de las primeras raíces, y luego se irán desarrollando las primeras hojas y el tallo.

Ese será el momento preciso para dividir a las pequeñas plantas y aclimatarlas fuera del frasco de vidrio. La climatización podría llevarse un lapso de tiempo entre unos ocho y doce meses, tiempo necesario para poder obtener una plántula a través de las semillas.

Reproducción de las orquídeas phalaenopsis

Al igual que el éxito de los cultivos de orquídeas phalaenopsis, depende de poder contar con las condiciones adecuadas, de la misma forma aplica en el caso de la reproducción de esta hermosa especie.

Por mucho tiempo se tenía la creencia de que esta variedad de orquídea lograba tener una excelente floración en la temporada de otoño, durante las horas de la noche, circunstancias donde se manifestaba unos niveles en las temperaturas de 5 o 6 grados centígrados, por el tiempo de 2 a 4 semanas seguidas.

Sin embargo, tal premisa fue rebatida por una investigación llevada a cabo en el año 2006, durante la cual se indicaba que bajo condiciones optimas de cultivo, la orquídeas  phalaenopsis pueden lograr tener una excelente floración durante el día sometida a unas temperaturas por debajo de los 20 grados centígrados, derivándose incluso una especie híbrida cultivada en temperaturas superiores a los 20 grados centígrados.

El proceso de reproducción de esta variedad de orquídeas se realiza con la intervención de agentes polinizadores, siendo las orquídeas phalaenopsis las únicas de su especie, donde luego de pasada la polinización, sus flores se convierten en hojas de un color verde.

Cabe destacar, que los pétalos de las flores de este tipo de orquídeas al igual que otras variedades, sirven para atraer a los insectos polinizadores, además de que con ellos se protegen los órganos esenciales. Los pétalos de esta orquídea se marchitaran y desintegraran luego de realizada la polinización,  porque es metabólicamente costoso mantenerlos.

Después de pasar por la polinización, los pétalos y sépalos en muchas especies de phalaenopsis, adquieren nuevos usos, librando la muerte celular ya programada. Generan así cloroplastos, tornándose de un color verde y con una textura carnosa, comenzando a participar activamente del proceso de fotosíntesis, tal cual como lo hacen las hojas.

Cuidados de las orquídeas phalaenopsis

Como ya se ha venido señalando a lo largo de este articulo, las orquídeas phalaenopsis son de las plantas más resistentes que existen en torno a las mismas de su género. A pesar de esto, como todas las plantas para que tengan un desarrollo y crecimiento exitoso, deben también contar con ciertos cuidados. (Ver articulo: clases de orquídeas silvestres)

En el caso de las orquídeas phalaenopsis, por ser una planta de tipo epifita, su forma de vida es diferente. Esta variedad de orquídeas no extrae los nutrientes de igual manera que el resto de las plantas, razón por la cual, dentro de su cultivo el sustrato adquiere como función mantener húmedas las raíces de la planta.

Una vez que se asuma el hecho de que sus hábitos de crecimiento son distintos al de otras orquídeas, su manejo y mantenimiento se hará de una forma más fácil. Para otorgarles buenos cuidados a estas orquídeas deben ubicarse dentro de habitaciones que estén bien ventiladas, pero sin la presencia de corrientes de aire.

Las orquídeas phalaenopsis son una de las variedades relativamente sencilla de cuidar, teniendo en cuenta que de otorgarle la atención debida y creando las condiciones adecuadas para su cultivo, entonces se podrá contar con que la planta florezca todos los años.

La ubicación de siembra debe contar con una buena Iluminación, si es posible que sea de manera  intensa, sin embargo, no de una manera directa. Conviene aumentar el nivel de luz con la finalidad de estimular la floración de la orquídea.

Un truco de jardinería es ubicar la planta muy cerca de alguna ventana, tamizando la luz con una cortina o visillo, en los casos donde se encuentre sembrada dentro de una maceta. En los casos de residir sobre algún árbol huésped, tiene que estar en una zona con semi sombra.

El riego debe incorporársele junto con los tipos de fertilizantes líquidos para una mejor asimilación y aprovechamiento, al igual que los abonos. Se debe evitar los excesos en el riego porque no soporta los encharques ya que podrían pudrir sus raíces.

Orquídeas phalaenopsis blancas

Entre las variedades de orquídeas phalaenopsis, las más populares y tradicionales son las de color blanco, además que son de las más vendidas en todo el mundo. Dentro de sus características se puede decir que tiene una flor cuya forma es redonda por completo y un tono de blanco puro.

A pesar de esto, también se pueden encontrar algunas variaciones de flores blancas con un toque de rubor tiempo después de pasada su floración.

Los tallos de esta orquídea puede constar de entre cinco y siete flores cada uno, y la forma de su flor es muy similar a la forma de una mariposa cuando alza el vuelo, por lo cual en muchas regiones es llamada con ese apodo. También, esta orquídeas es llamada popularmente como polilla.

Las orquídeas phalaenopsis blancas son originarias del Sur Este del continente asiático, pudiéndose observándose múltiples sembradíos a lo largo de las montañas del Himalaya, atravesando las islas de Polillo, Palawan, y Zamboanga.

orquídeas phalaenopsis

También se extendió su distribución en Filipinas y el Norte de Australia, teniendo una gran influencia en esa región, evidenciada en la colocación del nombre de la isla de la orquídea de Taiwán, que fue debido a la presencia del género en dicha zona.

La mayoría de las orquídeas phalaenopsis blancas son plantas del tipo epífitas, que crecen y se desarrollan en semi sombra. Otras especies de esta variedad son del tipo lifofitas, y co habitan en el medio silvestre, específicamente en ambientes de tierras húmedas como los bosques. Para su conservación deben mantenerse protegidas de los rayos de sol de manera directa.

Existen especies de orquídeas phalaenopsis blancas que crecen en ambientes estacionales, con manifestaciones de climas secos y también fríos, ya que las variedades de esta orquídea se adaptan individualmente a diferentes tipos de hábitats.

Para poder ofrecerle un buen cuidado a las orquídeas phalaenopsis blancas, debe tomarse en cuenta que este tipo de plantas no tienen pseudobulbos ni rizomas, sino que al igual que la orquídea cymbidium, se desarrolla de manera monopodial.

En su tallo van emergiendo de una a dos hojas dispuestas en una forma alterna, presentando una contextura gruesas, carnosas, y elípticas. Las hojas con más antigüedad dentro de la planta, van cayendo de manera natural.

Una muestra de que las orquídeas phalaenopsis blancas se encuentran sanas es porque contiene una carga de diez hojas y hasta un poco más. Entre dichas hojas, nacen las inflorescencias en forma de racimos. Para que esta especie de orquídea florezca en su máxima plenitud, es necesario que cuente con los cuidados mínimos requeridos.

orquídeas phalaenopsis

Esta planta puede florecer varias veces en el año, renovando sus hojas, bulbos y raíces después de pasar por cada proceso de floración. Algunas especies de orquídeas phalaenopsis blancas son populares en Malasia debido a que su floración es bastante masiva gracias a la influencia de los cambios meteorológicos.

En lo que se refiere al sistema de riego de estas orquídeas, lo recomendable es que se efectué en un lapso de entre siete y diez días, dejando secar la corteza del árbol huésped, o cualquier otra superficie donde se encuentra posada la planta, para luego volver a regarla.

Debe tomarse las precauciones debidas, ya que el exceso de agua puede podrir no solo las raíces, sino también a las hojas de esta orquídea. Con lo que respecta al tipo de abono, el mismo debe ser especial para orquídeas, siendo recomendable que se le incorpore a la planta mezclado con el humus de lombriz, y el agua del riego.

La aplicación de esto debe realizarse una vez cada dos semanas, después de que haya pasado el proceso de la floración. Aunque necesitan de buena iluminación, no se deben exponer las orquídeas phalaenopsis blancas directamente al sol, porque esto quemaría sus flores y raíces, produciendo su muerte.

Orquídeas phalaenopsis azules

Las orquídeas phalaenopsis azules, comprenden una especie exótica y poco común, que pueden llegar a ser muy costosas dentro del mercado. Estas orquídeas son cultivadas por lo general dentro de macetas, ya que se usan como plantas ornamentales dentro de los hogares. (Ver articulo: Significado de las orquídeas)

La hibridación de esta orquídea, ha facilitado los cuidados que deben tenerle a la planta para lograr su buen desarrollo, cuidados que pueden realizar cualquier aficionado a la jardinería. Es una especie originaria de Malasia e Indonesia, presentando unas distintivas flores violáceas de un color púrpura.

Como ya se ha dicho anteriormente, esta variedad de orquídea es un híbrido derivado de la especie denominada como dendrobium phalaenopsis. Durante el proceso de cruce de las especies, se toma el tallo de las orquídeas phalaenopsis blanca cuando están en su etapa e crecimiento y les introduce una solución con colorante azul.

Dicha operación debe llevarse a cabo en un ambiente libre de cualquier agente contaminante que pudiese infectar a la planta. En medio del proceso, el color azul es absorbido por la orquídea, dando para a la creación de una flor en tonalidades azul eléctrico.

Las floraciones que se originen a parte de este experimento, se derivaran del resultado de las nuevas orquídeas. Cabe destacar que este proceso es llevado a cabo solo por expertos en botánica y jardinería.

En torno a las orquídeas phalaenopsis azules se ha generado cierta controversia a causa de la legitimidad de dichas orquídeas, por lo que muchos las señalan como orquídeas blancas que son tratadas especialmente para tornarse luego en azules.

En cuanto a los cuidados que debe tenérsele a estas orquídeas se debe considerar que esta especie de orquídeas phalaenopsis azules son en su gran mayoría del tipo epífita, es decir, que crecen sobre arboles huéspedes, por lo que la principal necesidad que surge en cuanto a sus cuidados, es contar con una buena iluminación y estar cercana a los rayos del sol, mas no de manera directa.

Necesitan de la presencia de un sol brillante, pero moderado, por lo que es recomendable que cuando se encuentren sus cultivos en espacios interiores, colocados cerca de una ventana, en donde reciba suficiente luz del sol.

Al igual que la especie de color blanca, también las orquídeas phalaenopsis azules deben de regarse cada 7 o 10 días, regándolas nuevamente solo cuando la corteza del árbol huésped, se encuentre seca.  Cuidado con los excesos en el riego pues podría podrir las hojas y las raíces de la orquídea.

El abono debe ser uno especial para orquídeas puesto que no se puede emplear otro, ya que lejos de brindarle algún beneficio, le puede ocasionar un daño. La aplicación deberá realizarse una vez cada dos semanas, luego que haya pasado el proceso de floración y acompañado por  el humus de lombriz y el agua de riego.

orquídeas phalaenopsis

¿Cómo nutrir las orquídeas phalaenopsis?

Para nutrir correctamente a las orquídeas phalaenopsis debe tenerse conocimiento de cuál es el tipo de sustrato, abono y fertilizante que necesita, ya que no se le puede aplicar cualquiera. El mismo deberá ser uno especial para el cultivo de orquídeas, ya que al contar con ese aspecto grueso, permite con ello el paso de mucho aire hasta las raíces, manteniendo la humedad dentro de la planta, evitando que se seque.

Otra de las propiedades con las que cuenta el sustrato es que puede ser único para cada planta, teniendo una composición con elementos naturales. Por lo general está compuesto de varios elementos como la corteza de pino, material de corcho, carbón vegetal, poliestireno, incluso vermiculite, que es una piedra tratada, cuyo único propósito es retener los nutrientes y la humedad en la planta.

Todos estos elementos comparten características comunes, ya que son esponjosos, resistentes, ligeros y al mismo tiempo, capaces de almacenar agua y nutrientes. A pesar de que se podría fabricar un sustrato de manera casera, lo ideal es adquirir el sustrato especial para orquídeas que ya viene preparado.

orquídeas phalaenopsis

Para cumplir con una buena nutrición en la planta, se le debe de cambiar de manera regular el sustrato a las orquídeas phalaenopsis, siendo lo recomendable una vez al año, o en dado caso, cada dos años.

Esto se debe a que el sustrato se va deteriorando con el paso del tiempo, a la vez que se apelmaza, impidiendo con ello que las raíces reciban toda la circulación de aire que requieren para su desarrollo y crecimiento.

De igual manera, con el paso del tiempo, van acumulando además las sales contentivas en el agua del riego o en la composición de los abonos, las cuales le causan un grave daño a las orquídeas, ocasionándoles incluso hasta la muerte.

El cambio de sustrato o de maceta, no debe realizarse mientras la planta este atravesando por su proceso de floración, sino por el contrario, cuando se encuentre en un estado de reposo, ya que se podría acarrear con el riesgo de perder las flores.

En cuanto al suministro de abono, que forma parte de los nutrientes de las orquídeas phalaenopsis, debe ser aplicado durante la etapa de  crecimiento de las plantas, es decir, a finales de la temporada de invierno e inicios de la época de la primavera, extendiéndose hasta el otoño.

Al igual que el sustrato, debe utilizarse solo abonos especiales para orquídeas, los cuales generalmente son líquidos y se incorporan a las plantas a través del riego o también a través de las pulverizaciones de la planta. Dentro de los abonos especiales para las orquídeas destacan dos tipos, los que son contentivos de una mayor concentración de nitrógeno, ideales para que la planta tenga un buen crecimiento.

Y el otro tipo de abono contiene una menor concentración de nitrógeno, pero aumento de presencia de fósforo y potasio, con el cual se pretende obtener una mayor y mejor floración de las orquídeas phalaenopsis. Lo recomendable es aplicar el abono en la planta cada tres semanas, o según las indicaciones aportadas por el fabricante del producto.

Régimen de riego 

Para regar correctamente las orquídeas phalaenopsis, se debe mantener en observación a la planta, prestando especial atención a la apariencia del sustrato y a otras señales que pueda emitir la propia planta en sí.

Cuando el sustrato se seque, esto será el indicativo preciso de que debe regarse la orquídea, lo que se puede observar en las raíces de la planta en los casos donde se emplee una maceta transparente. Será el momento de regar cuando las raíces adquieran un color blanquecino, ya que si aún se mantienen con un color verde, soportaran un tiempo más sin riego.

El agua debe aplicarse por arriba como el riego de cualquier otra planta, tomando como previsión regar solo el sustrato. De igual manera, se puede realizar el riego a través del proceso de inmersión, proceso que consiste en introducir la maceta dentro de un recipiente con agua hasta cubrir gran parte de la planta, no toda, hasta que las raíces retornen a su color verde natural.

Después de este procedimiento, se debe poner a escurrir la planta, sin colocar ningún tipo de objeto debajo de la planta o de lo contrario las raíces se pueden pudrir. Un truco para aumentar la humedad es colocar un plato debajo de la orquídea pero con pequeñas piedras de intermedio que eviten el contacto del agua con las raíces pero le aporten el ambiente húmedo.

La humedad habitual que se presenta dentro de las habitaciones, baja mucho durante las temporadas de invierno o también en pleno verano, lo que resulta perjudicial para las orquídeas phalaenopsis. Para esto existen algunas acciones que pueden llevarse a cabo con la intención de minimizar los daños, como por ejemplo, pulverizando las plantas de vez en cuando.

Otra de las formas sería colocando un platito con agua, cerciorándose de que las raíces no entren en contacto directo con el agua, para lo cual se pueden colocar algunos guijarros o piedras pequeñas. Si se decide por la opción de pulverizar, debe tomarse las respectivas precauciones y no hacerlo encima de las flores, ya que como consecuencia, podrían aparecer unas manchas en ellas.

Para el riego, no es recomendable utilizar el agua del grifo ya que contiene muchas sales minerales a causa del uso de cloro, mientras que las orquídeas phalaenopsis reciben un agua blanda y con escasas sales minerales mientras que se encuentran en su hábitat natural.

Dichas sales se acumulan en las raíces mezclándose con el sustrato y causándole graves daños a la planta. Por esta razón es mejor optar por utilizar el agua de lluvia o también el agua filtrada o la que viene embotellada, que tienen pocas sales minerales.

¿Cuál es la temperatura ideal de las orquídeas phalaenopsis?

Las orquídeas phalaenopsis son por naturaleza de climas tropicales, es decir, con ambientes de temperaturas cálidas y muy húmedas. Pero, el concepto que se maneja sobre lo que es un clima tropical, encierra diversas premisas que se contextualizan dependiendo de la región donde se encuentren los cultivos, presentándose además marcadas diferencias entre temperatura y humedad.

Lo ideal en el caso de las orquídeas phalaenopsis, es ubicarlas en un sitio cercano a alguna ventana, donde pueden recibir mucha iluminación, pero no de manera directa. El estilo de luz que recibían en sus hábitat natural era de manera tamizada por las hojas de los árboles.

Se pueden colocar sobre otras plantas más grandes las cuales si puedan soportar la acción de los rayos del sol de manera directa. La temperatura ideal a la cual se pueden someter estas especies de orquídeas phalaenopsis, no debe ser menor a los 16 grados centígrados, ni siquiera en el transcurrir de la noche.

Estas plantas llegan a soportar temperaturas de hasta 30 grados centígrados, aunque de presentarse un escenario como ese, entonces debe aumentarse la frecuencia con la cual realizar los riegos y los niveles de humedad en el ambiente.

Existe una fórmula para que la floración se dé en todo su esplendor, sometiendo los cultivos a una diferencia de temperaturas entre el día y la noche de por lo menos unos 4 grados centígrados entre ambas. En los casos donde se cuenta con dicha diferencia, la planta tiene un buen crecimiento y un excelente color verdoso, mas no llegan nunca a tener un proceso de floración.

Un truco muy común a realizar para crear la diferencia entre las temperaturas es, acercar a la ventana a las orquídeas phalaenopsis en el transcurso del día para que cuente con una gran temperatura, y alejándola durante el transcurso de la noche para que la temperatura le baje.

orquídeas phalaenopsis

Enfermedades de las orquídeas phalaenopsis

Las orquídeas phalaenopsis pueden sufrir terribles enfermedades, las cuales son las causantes de daños severos a la planta, ocasionadas en la mayoría de las veces por un mal manejo y cuidado de la especie. Cuando una orquídea se enferma es porque no se le brindaron ni siquiera los cuidados básicos que se le deben dar a cualquier tipo de plantas.

Muchas son las enfermedades, plagas u hongos que atacan constantemente a estas orquídeas, sin embargo, tres son las constantes aparición dentro de las orquídeas phalaenopsis. En el puesto número uno tenemos a las bacterias, las cuales se originan como resultado de la manifestación de ambientes con exceso de humedad y una mala ventilación del aire.

En segundo lugar figura la aparición de los hongos, los cuales se originan cuando se da un riego excesivo, creando encharcamientos en la planta, haciendo que la planta llegue hasta anidarse, lo que también trae como consecuencia la tercera de las enfermedades que son las del tipo virales, las cuales emergen cuando no tenemos cuidado con el riego.

Métodos de control de enfermedades

Para tener un control sobre las enfermedades que atacan a las orquídeas phalaenopsis, debe idearse un plan de prevención y curación para estas variedades de orquídeas partiendo de la causa de su origen para poder entonces con esa información, contrarrestarlas. Una de las maneras de prevenir enfermedades es creando las condiciones ideales para que su cultivo tenga un buen desarrollo y crecimiento.

Se debe precisar mantener los ejemplares dentro de un ambiente acorde, cuidando de que sus hojas estén secas, y reduciendo un poco los niveles de humedad presentes en el ambiente donde se esté produciendo sus cultivos.

En las circunstancias donde la planta tenga la aparición de cualquier tipo de hongos, se deberá entonces aplicar un fungicida integral y orgánico, al que se tenga fácil acceso. En los casos donde la planta presente graves daños, se aconseja entonces eliminar toda el área que se haya visto afectada, dejando solamente las áreas que se mantengan sanas.

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