Gerbera: Semilla, Cultivos, Cuidados, Características y más

La flor conocida como gerbera es una muy representativa planta, que dentro de la simbología de entrega u obsequio que se refiere a nuevos acontecimientos. Los cuales se encuentran llenos tanto de prosperidad, como de alegría. Curiosamente, esta flor se asocia como el referente principal contra el tabaco, en lo que refiere a su día internacional cada 31 de mayo en el mundo.

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Es así como estas bonitas flores se entregan como determinación ante demostrar el no rendirse, y continuar hacia adelante hasta lograr los objetivos de vida.

Características de la gerbera

Para dar inicio al amplio mundo en el que la gerbera se ubica, esta hermosa planta posee características únicas que le permiten ser distinguidas del resto. Es una flor del tipo solitaria, cuya forma es la denominada maravilla, la cual posee unos 35 centímetros en cuando a volumen y en relación a su altura. Las mismas crecen erguidas en unos 10 centímetros, aproximadamente desde el tallo. (Te recomendamos leer sobre la planta Taray).

Particularmente, la planta es ideal para que sea cultivada en un macetero o matero. Además que sus flores son tan diversas en cuanto a sus colores, por lo que son sumamente atractivas en las decoraciones. En tal sentido, la gerbera es reconocida en el campo de la ciencia bajo los nombres científicos de gerbera kunzeana, gerbera jamesoni, gerbera asplenifolia y gerbera viridifolia. Siendo entonces el nombre común el de gerbera o margarita africana.

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Es así como la gerbera se ubica dentro de la familia asterácea, cuyo origen etimológico se remonta al continente africano, específicamente al país de Sudáfrica. Sabiendo entonces que su origen latitudinal es de una zona tropical, la gerbera necesita entonces estar suficientemente expuesta a la luz solar para que pueda florecer. Por ello, se recomienda que se les ubique en pleno sol, cuidando que no se quemen y siendo regadas regularmente.

Asimismo, en cuanto a las características de la gerbera se refiere, su tipo de hoja es en roseta, es decir es una herbácea vivaz, cuyo crecimiento es netamente rápido. Además de ello, la floración de la gerbera se produce durante la primavera y el verano del hemisferio. Por lo que se determina que necesita de un estado climático cálido, además con abundante iluminación para que pueda florecer.

De este mismo modo, es una flor hermosa al estilo margarita, tan vistosa que por su colores los expertos en la materia se destacan haciendo combinaciones maravillosas. Ahora bien la gerbera tiende a durar muchos años en cuanto a su cultivo. Sin embargo, para quienes se sustentan de esta planta herbácea, tan solo un par de años bastaran para que puedan ser comercializadas. Esto se obtiene gracias a técnicas especializadas para el cultivo herbáceo.

En este orden de ideas, se destaca que el sistema radicular de la gerbera es pivotante, sin embargo, una vez que comienza a desarrollarse, el mismo se cambia en fasciculado. Las raíces de la gerbera son gruesas y surgen a partir de una gran cantidad de raicitas. Tal como se había mencionado en párrafos anteriores, sus hojas tienden a crecer tomando la forma de rosetas. Estas son lanceoladas, de unos 40 centímetros con hendiduras a sus bordes.

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Ahora bien el rabillo está alargado, ya que del mismo surgirán brotes que darán pie a una inflorescencia. En cuanto a sus flores, estas surgen cuando se produce la inflorescencia. Durante el capitulo, las flores liguladas se encuentran compuestas por una serie de filas ordenadas. Las mismas son de género femenino, mientras que desde adentro hacia afuera de la misma se forman las flores en fila, hermafroditas por naturaleza y no funcionales.

Por otra parte pero sin desvincular el tema, las flores masculinas se disponen sobre el receptáculo central. De este modo, tanto las formas como el espesor de las flores son tan variables como lo son la amplia gama de colores que existen de la misma. Las flores de la gerbera son entonces de una tonalidad clara, pudiendo destacarse tanto el color verde como el amarillo. A pesar que existan varios colores de sus discos, el más representativo es el negro, existiendo también aquellos de color verde.

En cuanto a su tallo, el grosor suele variar, como también la longitud del mismo, el cual dependerá de las condiciones tanto de cultivo como del ambiente. Y en relación al fruto de la gerbera, este es un aquenio, el cual se encuentra acostillado. El color de este fruto es marrón, hacia las tonalidades oscuras y claras. Siento entonces posible que en el extremo posterior del fruto el mismo posea una cantidad de vellos, los cuales facilitan la diseminación.

También se puede mencionar que cada fruto contiene una semilla. De esta manera, la temperatura ambiental influye determinativamente en la emisión de las hojas, ya que su crecimiento y precocidad son justas a 24 grados de temperatura. Por otro lado, el suelo también debe poseer una temperatura justa para que el efecto en la gerbera sea positivo, en cuanto a sus diámetros de flor y longitud de tallo se refiere.

Es por ello que la humedad del suelo debe ubicarse entre los 75 al 90%. Si existiera un valor más alto de humedad, el desarrollo de enfermedades tales como la botrytis aparecería y con esto, la gerbera se deformaría además de aparecerle manchas.  Si la humedad es baja, le afectaría su calidad, es decir que los tallos serian tanto débiles como cortos, favoreciendo además que las plagas minen las hojas, así como pulgones, ácaros y trips hagan de las suyas.

Entendiendo esto, cuando existan oscilaciones de humedad en los suelos entre el día y la noche de manera brusca o violenta, la calidad de la flor también se verá afectada generando que se achique la vida útil de la gerbera. Para que surjan nuevos y bonitos brotes, la luz debe influir directamente sin pretender que las queme. La gerbera es un tipo de especie herbácea cuyo fotoperiodo le es indiferente.

Por lo que la cantidad de brotes será mayor siempre y cuando la planta reciba radiación solar normal durante un día corto. Mientras que estos se incrementaran aun más significativamente, cuando en la antesis de la primera gerbera, la incidencia sea lateral. Además de ello, la radiación de luz influencia también en cuanto al diámetro del tallo de la flor, de las tonalidades de las flores y del color del corazón.

De tal forma que si la radiación solar es más activa, la cantidad de flores será de mayor cantidad de flores. Por lo que durante las estaciones de primavera y verano, cuando la intensidad de luz es incisiva y las temperaturas son elevadas, el crecimiento de la especie es tan fuerte pero permite que disminuya la calidad de la gerbera producida. Es entonces cuando se recomienda que se sombree el cultivo de gerbera con mallas, techos encalados o incluso, combinando ambos sistemas de protección solar.

Además, el trabajo hacia las plantas son convenientes realizados cuando la intensidad de luz oscile por los 60.000 de luminosidad. Es pertinente comentar que en países que por cuyas latitudes la intensidad de luz sea baja, se necesita que la gerbera sea iluminada mediante un sistema artificial de luz. Si hay una deficiencia de luz, puede que los brotes se reduzcan, el tallo se debilite y la calidad de la gerbera sea precaria.

Cultivos de las gerberas

Para que el cultivo de la gerbera sea exitoso deben cumplirse una serie de consideraciones. Las cuales a manera metodológica se realizan, para que así la producción sea tanto exitosa como generosa, en cuando a la cantidad de flores que resulten de un proceso de cultivo de eficacia.

Es por ello que las condiciones de suelo, plantación, desbotonado, deshojado, reposo y aporte de dióxido de carbono deben ser exactas, para que así la gerbera que llegue a sus manos sea de calidad. (Te recomendamos que continúes leyendo sobre la Tua Tua).

De esta manera, el suelo debe ser preparado para el cultivo, tomando en consideración que la gerbera posee específicas exigencias en cuanto a cómo debe encontrarse el terreno. Es decir que la estructura del mismo, en cuanto a materia orgánica y acidez del suelo, tiene que necesariamente respetar el basamento sostenido desde la aplicación de la materia orgánica. La cual debe estar lo suficientemente bien fermentada en cuanto a su estiércol.

Posterior a ello, se desinfecta el suelo mediante acciones de vaporización, el cual generará óptimos resultados. Así, el suelo debe ser analizado para determinar la salinidad y el pH del mismo. Si este último es muy bajo, se debe aplicar calcio para que aumente. Por el contrario, si el pH es sumamente alto, al colocar abonos ácidos, como también turbas ácidas y tierra será suficiente para equilibrar el estado del suelo.

Posteriormente, se realiza una embocadura en las camas de la plantación, estas se realizan considerando que las camas se deben ubicar de manera transversal y no debe ser superior a 20 metros. De esta manera, la plantación del cultivo de la gerbera se realiza a lo largo de todo el año, pese a no ser recomendada, cuando la radiación solar sea muy alta y la humedad sumamente baja.

No obstante, esto dependerá de la latitud en donde se cultive, por lo que existen unos periodos donde se recomienda más que en otros. La plantación de la planta gerbera se realiza en el estilo camas, de unos 60 centímetros de ancho y 40 de alto. Es aquí donde normalmente se ubican dos hileras por cada cama, en un marco que respete los 30 centímetros por 30. Siendo entonces los pasillos de división de un metro de ancho.

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Ahora bien, si se desea trasplantar el cultivo de la gerbera, este se realiza en cuanto se establezcan los esquejes. Sin pretender enterrar la plántula, se debe dejar al menos 2 centímetros por encima del nivel normal del terreno. Posterior a ello, el riego se realiza a micro aspersión, es decir que el mismo permite que se eleve la humedad del suelo tanto como la del ambiente.

Por esto, la sensibilidad de la gerbera se hace saber cuándo se invita a evitar que se manipulen los cultivos de manera mecánica. Puesto que se puede provocar que el sistema radicular se rompa. Es así como, se recomienda que hasta que la gerbera no se encuentre totalmente arraigada al suelo, se evite manipulación alguna, o aclareo de sus hojas, sus botones o de comercializar con ella. (Te recomendamos leer sobre la madreselva).

En relación al desbotonado y deshojado durante el cultivo de la gerbera, esta labor se refiere a erradicar los botones florales primarios de la plantación. Con esto, se pretende acelerar el crecimiento de la vegetación en cuanto a la gerbera se refiere. Para que así, posterior a ello, los botones de la planta sean de mejor calidad. Normalmente, se deben eliminar cada uno de los botones hasta que la gerbera se encuentre totalmente desarrollada, por al menos una cantidad de doce hojas.

Ahora, al respecto del deshojado, el norte fundamental de esta acción durante el cultivo es de eliminar las hojas que estén viejas o aquellas partes de la planta, las cuales imposibiliten que se ilumine correctamente la gerbera o que se ventile satisfactoriamente. Las hojas viejas son focos para que tanto enfermedades como parásitos, aparezcan.

Una vez que se apertura la gerbera, la misma se producirá abriéndose desde el centro hacia el follaje, hacia los lados, siempre y cuidando que no se eliminen las nuevas hojas que han germinado.

Este ciclo normalmente debe realizarse cada par de semanas. Por otro lado, el reposo vegetativo de la gerbera durante su cultivo debe ser de cuidado puesto que tanto el clima, como el deshojado. Así como también la fecha de plantación y la intensidad con la que se produzca, tiende a modificar el procedimiento funcional de las plantas.

La gerbera, experimenta un estado de reposo durante la estación climática de invierno. Esto, motivado que es durante este periodo donde se consigue una mejor comercialización de la flor.

Ahora, durante el periodo de calor también se produce el reposo de la gerbera. El cual ocurre al cabo del segundo año de vida y de recolección. Siendo entonces posible que a finales de mayo hasta agosto se produzca el deshoje de la flor. Puesto que es un periodo donde la producción es menos importante en cuanto a las condiciones del clima. Si se llegase a suprimir la recolección de la gerbera, se podría entonces mermar los nuevos brotes, y así la planta tenga menos reservas.

Ya por último, en cuanto al cultivo de la gerbera se refiere, el aporte que realiza el dióxido de carbono se considera puesto que el mismo permite que se favorezca, tanto la producción como el desarrollo de la misma. Siendo de este modo, se recomienda que se originen al menos entre 300 hasta 600 precipitaciones por milímetro, para que así su aporte pueda emplearse satisfactoriamente.

Ahora bien, con especial atención se debe tener precaución con la formación de monóxido de carbono y etileno, puesto que generaría una combustión incompleta. Se recomienda monitorear continuamente los niveles de dióxido de carbono. Esto con la finalidad de entender que al más mínimo descuido de atención, puede resultar una catástrofe en cuando a los procesos y metodologías de cultivación, de la planta conocida como gerbera.

Fertilización

Considerando que el abono debe ser nitrogenado, la fertilización de sus suelos es fundamental para que el desarrollo óptimo de la gerbera resulte satisfactorio. Por ende, durante la fase de crecimiento, el abono tiene que encontrarse necesariamente equilibrado.

Para que así, resulte en un efecto favorable dentro del desarrollo de la radícula de la planta. Asimismo, la nutrición en nitrógeno también incide en cuanto a la duración de vida de las flores de gerbera. Si este fuera a los extremos, es decir, mucho o poco, incidiría en que se marchiten las plantas.

Por lo que se recomienda para un terreno fértil que se apliquen en plantas jóvenes, unos suelos que sean tanto francos como arenosos, y se complementen con abonos llenos de estiércol. Ahora bien, puede que se presente el caso de exceso como de carencia de fósforo en la gerbera. Este particular hecho permite que las hojas sean pequeñas, su color sea verde, azul o con bordes violetas. También puede que el exceso de fósforo genere una deficiencia de hierro.

Así como también el potasio entra en juego para el desarrollo de la flor, generando que se decoloren las hojas, sean más débil en su floración mientras que sus flores pierden entonces calidad, hasta llegar a perder la longitud de su pedúnculo. Mientras que si existiese un exceso de este, el diámetro del tallo de la gerbera aumentara. Por su parte, la frecuencia con la que el abonado de cobertera se realice, puede ser variable en cuanto a las épocas del año.

De este modo, se lleva en conjunto al agua y su sistema de riego para que así, el mismo se ejecute de manera semanal siempre y cuando la radiación solar sea más significativa. Siendo esto posible, se debe estar pendiente en cuanto a la cantidad de abono en la cobertera de la gerbera. Puesto que la planta es extremadamente sensible a los extremos salinos, por lo que se recomienda evitar el sobrepasarse de un kilogramo de abono por un litro de agua natural.

Reproducción

La gerbera y su reproducción guardan relación con al menos tres tipos de técnicas, para que así la planta pueda expandirse y llegar hasta su hogar. De este modo, las estrategias que se emplean para lograr que la gerbera trascienda son: el método sexual, el método de propagación vegetativa y por último la técnica de propagación in vitro. A partir de ellas, la gerbera deberá guardar una serie de pasos asertivos, para que así se reproduzca satisfactoriamente.

Ahora bien, en cuanto a la técnica de propagación sexual, esta tiene como objetivo mejorar a la planta de gerbera principalmente. Para que esto sea posible, vale considerar que la maduración de sus órganos de reproducción va a ocurrir en tiempos totalmente distintos. Por lo que es imprescindible que se recurra a la fecundación artificial en el caso que sean especímenes, cuyo genotipo se encuentre totalmente alejado. Por ende, se pretende conseguir una cantidad masiva de semillas, como también de sus descendientes.

En cuanto a la técnica como tal, la misma consiste en tomar con una herramienta tal como es el caso de una pinza, el polen de la gerbera macho. Este debe ser tan maduro para que así se pueda posteriormente depositar en el estigma de la hembra, quien debe ser muy joven. Seguidamente, hay que cubrir muy bien el capitulo con una tela del tipo malla. Esto se realiza con la finalidad de evitar que ocurran otras fecundaciones no deseadas, además sirve para impedir que se pierdan las semillas una vez comiencen a desprenderse.

Asimismo, cuando se desprendan las semillas, deberán sembrarse cuanto antes para evitar que las mismas pierdan su viabilidad. En cuanto a las condiciones climáticas que deben considerarse para la reproducción sexual de la gerbera, se recomienda que estas sean lo más favorables posibles. Es decir que el grado de calor debe oscilar entre los 22 a los 24 grados centígrados, mientras que la humedad se ubica de un 40 a 50%. (Te recomendamos leer sobre el significado de las rosas).

Vale destacar que una vez ocurre la polinización o fecundación, para llegar hasta la maduración de la gerbera deben transcurrir de 4 a 8 semanas. En este periodo de tiempo se obtienen alrededor de 100 semillas máximo, por cada capítulo de la planta. Por lo que el poder de la germinación de esta tiende a reducirse al cabo de los tres meses en un 50%, y a un 5% una vez transcurran seis meses. Por lo que también se sugiere otros dos tipos de técnicas.

Es así como la propagación vegetativa es el otro método de reproducción de la gerbera. A pesar de ser un método sencillo, desde el campo de la comercialización de la planta se evita emplearse puesto que genera una muy baja tasa de propagación. En cuanto al sistema, el mismo consiste en dividir el rizoma de la gerbera madre, la cual debe tener entre un año o dos años de edad. Cuando se divide tendrá que ubicarlo en pequeñas porciones, para así mantenga sus raíces y también una zona aérea.

Para lograr esto, la gerbera tendrá que arrancarse con mucha delicadeza y cautela. Después, deberá podar su raíces, a las cuales dejara unos 10 a 12 centímetros, donde también tendrán que seleccionarse unas hojas adultas, debiendo recortarse para dejar solo un tercio de estos. Luego, tendrá que dividir la zona de la raíz en porciones muy pequeñas, ya que con estas se obtendrán otras raicillas.

Es necesario aclarar que estas porciones deben ser obligatoriamente desinfectadas, lo cual se realiza con alguna especie de fungicida mucho tiempo antes de la plantación. Una vez lo anteriormente expuesto se realice, se deberán colocar en mesas de multiplicación al 80% de consideración en cuanto a su humedad baja, y a unos 25 grados centígrados de temperatura.

Luego de pasar 20 días, iniciara el llamado enraizamiento de esta planta. Cuando se aplica este método para su reproducción, lograra tener un estimado de 4 a 10 gerberas en cada planta madre.

Ya para culminar los métodos de propagación o reproducción de la gerbera, la técnica in vitro es un procedimiento para cultivar a la planta. La misma se realiza en primer lugar gracias a tubos de ensayo y posteriormente a frascos, e incluso cajas de polipropileno, en donde se extraen de capítulos realmente jóvenes algunos fragmentos. Este tipo de técnica para muchos es tan ventajosa puesto que se obtiene la gerbera al cabo de unos 3 a 4 meses.

Poda

La gerbera necesita la técnica de manteamiento de poda para eliminar tanto las flores que se encuentren marchitas, como aquellas hojas que tengan un color amarillo, las que se encuentren enfermas o aquellas visiblemente muertas. Esta poda es únicamente del tipo mantenimiento, por lo que se sugiere tratar con delicadeza a la planta, eliminando las hojas en mal estado. Así como también otras partes de la gerbera que puedan impedir que la planta se desarrolle correctamente.

Para realizar esta técnica se sugiere que la misma se realice de forma manual y con sumo cuidado al momento de retirar tanto las hojas, como las flores que se encuentren secas. Recordando entonces que la gerbera es una flor tan hermosa que requiere de un trato sutil, el cual permita sostener su perdurabilidad como su belleza. (Te recomendamos seguir leyendo sobre el significado espiritual de la amapola).

Riego

En cuanto al riego para la gerbera, el mismo se lleva a cabo tomando en cuenta el método de aspersión, así como también la técnica del goteo o riego localizado. No obstante, la calidad del preciado líquido debe ser de la más fina, considerando que las condiciones de calcio y otro tipo de sales solubles deben ser de contenido reducido. Por lo que esto perjudicaría todos y cada uno de los aspectos de la planta.

Ahora bien, una vez se realice la plantación, las raíces serán incapaces de extenderse y así explorar cada volumen del suelo. Por lo que se produce un elemento denominado estrés hídrico, el cual permite que el crecimiento de la gerbera se retraiga un tanto. Para evitarlo, el riego es fundamental siempre y cuando se acompañe tanto con sombreo, como con ventilación. De esta forma, el suelo no se calentara tanto y la gerbera podrá vegetar positivamente.

Para ello, se recomienda verter en la zona de 15 a 20 litros cúbicos de agua, posterior a que se realice la plantación. Luego, la frecuencia con la que se ha de repetir será entre 2 a 3 riegos por día hasta saberse asentada la planta.

De este modo, el terreno en donde se encuentra la gerbera se mantendrá tanto húmedo como aireado, sin permitir encharcamientos ni que se pudran los cuellos plantados de la gerbera. Por ende, al observar que la planta ya ha enraizado, el sistema de riego deberá ser menos frecuente y con menor intensidad.

Cuidados de la Gerbera

Las técnicas para que se sostenga la vida de la gerbera como planta y flor deben ser respetadas, esto debido que es muy delicada y más si se le manipulan directamente. Por lo que se ejecutan estrictas técnicas, para que así exista la máxima precaución tanto desde el momento de su reproducción, como hasta el momento de su recolección y posterior ubicación como adorno.

De este modo, la gerbera necesita coexistir en una temperatura similar a la de su oriunda África. En este sentido, se recomienda ubicarse de 18 a 24 grados de temperatura, impidiendo que llegase en algún momento a estar por debajo de 13 grados centígrados. Debe ser ubicada donde haya luz, mas no que la radiación solar incida de forma directa. Además de ello, se debe evitar que comparta espacio con otras fuentes de calor como por ejemplo un radiador.

Asimismo, es una planta que necesita humedad y que además debe recibir aire libre en un espacio donde comparta el sol y la sombra, siempre bien resguardada. Ahora bien, el riego en la gerbera debe ser tanto regular como moderado. Manteniendo el suelo húmedo, con fertilizante liquido con la finalidad que se mantenga al máximo la floración de la gerbera.

Como cultivar gerberas en maceta

En este sentido la gerbera es una planta del tipo ornamental, ya que esta tiene la capacidad de crecer y desarrollarse sin dificultad en una maceta. Siendo así, únicamente deberá tener presente algunas medidas para su cuidado, para que tenga una planta radiante y floreada. Además la gerbera es una flor que tiene características que solo se ven en su especie, que la hacen destacar en los arreglos florales, jardines o huertos.

Siendo así, es longeva pudiendo mantenerse sin mayor problema por mucho tiempo, en una maceta cuando se le cuida bien.

Al igual que se le tendrá que garantizar un sitio donde reciba corrientes de aire, luz solar conjuntamente con sombra. Además deberá protegerla del frío cuando lleguen los climas más helados, y deberá mantenerla durante su evolución en una temperatura de 25 ºC promedio.

Semillas

Como se ha mencionado la gerbera tiene una encantadora apariencia, esta planta comúnmente se siembra durante la primavera y hasta que llega el verano. Siendo así sus semillas también se adquieren durante estas épocas, además dependerá del sitio donde este. De esta manera cuando se quiera tener una gran cantidad de gerberas será necesario crear un semillero. Este fácilmente es posible realizarlo en bandejas, ya que así obtendrá una variedad de ejemplares.

Además dichas bandejas deberán contener sustrato para sembrar, se deberá garantizar un buen drenaje para el agua y mantener un buen drenado. De inmediato tendrá que colocar 2 semillas dentro de cada alveolo, para luego cubrirlas completamente con sustrato. Asimismo tendrá que regarlas con frecuencia, para que así permanezcan humedecidas, pero sin crear un charco. Después de 3 semanas germinaran sus hermosas gerberas, que podrá trasplantarla donde desee.

Plagas y enfermedades

La protagonista de este post, es decir la gerbera suele verse afectada tanto por plagas como por enfermedades. Las cuales generan condiciones desfavorables a la sin igual belleza de la planta. Por lo que el exceso de agua y minerales genera que el tiempo de vida sea disminuya, como también la fuerza de sus hojas y raíces. Asimismo, los insectos tales como la mosca blanca, la arañita de color rojo, ácaros y trips suelen atacar a la planta, pero bastará aplicar insecticidas para erradicar a las plagas.

También, ocurre que caracoles, orugas y babosas atacan la planta, con lo que tras aplicar cebos para los caracoles y algún tipo de insecticida será necesario para eliminarlos. Al igual que ocurre con enfermedades tales como la caída de los pétalos, lo cual ocurre cuando los cambios de temperatura ocurren de forma intempestiva. Además, los hongos pueden hacer estragos en la gerbera pudriendo a la misma, pero si se trata con fungicidas el oídio se eliminará.

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Por último, se menciona la enfermedad conocida como clorosis, en donde la flor de la gerbera y sus hojas tomarán un color amarillo, tras ser regadas o en el caso de que la temperatura descienda a manera tal que haga mucho frío. Esto sucede puesto que las bajas temperaturas van a impedir que se absorban nutrientes necesarios para la vida de la gerbera, tal como lo es el hierro. Por lo que es importantísimo que la planta se ubique en un lugar con buenas condiciones climáticas.

Características del suelo

El suelo donde la gerbera deber ubicarse debe poseer características netas en cuanto al sustrato. Es una planta que guarda estrecha preferencia con los suelos ligeros y profundos, además que deben poseer una riqueza en cuanto a materia orgánica. Es por ello que los sustratos del suelo deben encontrarse bien fermentados, para que así no se generen enfermedades en la planta y mucho menos quemaduras en sus tallos y raíces.

Asimismo, los suelos deben tener posibilidad de un buen drenaje, así como un sistema de aire que permita la salida del agua y evitar que se encharque. En cuanto a la salinidad o pH de los suelos de la gerbera, el mismo debe ubicarse entre un promedio de 5.5 a 6.5 de pH para que los micronutrientes sean asimilados de la manera correcta.

Recordando entonces la importancia de la salinidad en el suelo, puesto que si se encuentra por encima de 7 ocasiona problemas en cuando a la absorción y asimilación, tanto del magnesio como del hierro. Mientras que por el contrario a ello, si el pH del suelo es bajo o se encuentra por debajo de 5pH, provocará que la estructura del suelo cambie radicalmente.

Gerbera mini

Es un tipo de gerbera que amerita sumo cuidado para que su desarrollo y crecimiento sea positivo. Este tipo de plantas son especialmente referidas a las macetas, por lo que la pertinencia en cuanto a su cuidado, le permitirá disfrutar por aún más tiempo de la floración de la planta más hermosa que existe durante un tiempo más extenso.

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Al igual que la otra gerbera, esta amerita un lugar donde la incidencia de la radiación solar no sea directa, que se ubique a media sombra pero sin descuidar que la luz del sol es vital para sostener su floración y diversos como intensos colores. Por lo tanto, se recomienda para la gerbera mini que se ubique en un espacio donde tanto aire como luz coexistan. Además de poseer un drenaje calificado para su riego, el cual únicamente se realiza siempre y cuando la tierra se encuentre totalmente seca.

Gerbera hybrida

Este tipo de gerbera es originaria del continente africano, específicamente de Sudáfrica. En cuanto a las especies existentes, la gerbera hybrida o híbrida es dentro del género la más cultivada para ser utilizada en arreglos ornamentales. Se le da el determinativo hybrida, puesto que procede de hibridar dos especies de gerbera: la jamesonii y la viridifolia.

Al igual que las otras gerberas, esta tiende a crecer en forma de roseta, con una esperanza de vida prolongada, la cual se apoya en sus raíces pivotantes. Sus flores son del género femenino, masculino y hermafroditas, todas de forma liguladas.

Cómo secar gerberas

La gerbera se seca al igual que las otras flores, es decir con aire con especial incidencia de su abertura. Una vez se va abriendo, la misma se va secando, tomando en cuenta que si se dejase secar por completo, la flor abierta se correría el peligro de que la gerbera perdiera sus pétalos. Es un método de secado que le permitirá a la gerbera mostrarse mejor y evitar que los daños ocasionados tanto por plagas como por enfermedades, se hagan presentes.

Una vez se comience a secar la gerbera, deberá esperarse aproximadamente un mes hasta que las hojas se encuentren crujientes. Por lo que se sugiere que se supervisen correctamente cada uno de los pasos de la metodología de secado. Además de ello, la gerbera seca puede conservarse tras la utilización de lacas, la cual se puede realizar rociando ligeramente a las hojas e incluso, se puede colocar un sellador que le amerite mayor durabilidad.

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Gerberas para regalar

Regalar una gerbera es un símbolo que se destaca desde su belleza hasta por el mensaje que se pretende trasmitir. La acción de realizarlo conlleva a un mensaje notorio, que se traduce desde el reflejo de un sentimiento o aprecio, hasta la conmemoración de algún agasajo o evento particular. El detalle que emana regalar una gerbera, desencadena en acontecimiento que tienden a pasar las palabras.

La historia que ahonda alrededor de la planta se traduce en más que un regalo, en que su aparición invadía de la manera más sublime las praderas. En este sentido, la gerbera puede encontrarse en una diversa cantidad de colores a excepción del negro, azul y verde. Al momento de regalar una gerbera, se está regalando un mensaje sustentado en la inocencia e ingenuidad, desde el primer amor, el cariño, hasta el apoyo de hermandad y cariño familiar.

Es entonces como la gerbera no es más que un símbolo de pureza y amor genuino, es la expresión del querer romántico. Además de todo esto, el regalo ideal para dar inicio a una relación con bases en la honestidad. Son entonces sus colores vivaces, quienes expresan la alegría y los buenos deseos. La gerbera es en lo particular, una flor que representan las buenas vibraciones que se tienen y se esperan de la otra persona.

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