Tulipanes holandeses: Cultivo, cultivo en casa, historia y más

Los tulipanes holandeses, son de las flores más apreciadas alrededor del mundo, y dicha preferencia las ha hecho ser también las más vendidas. Uno de los datos curiosos que se encierra la historia de estas plantas es que a pesar de ser conocidas como holandeses, su verdadero origen es turco.

tulipanes holandeses

Historia

La historia de los tulipanes holandeses comienza con la narración del episodio donde los sembradíos fueron llevados por primera vez hasta el continente europeo. De este hecho se han tejidos varias versiones, siendo la más aceptada la que encarno el embajador llamado Oghier Busbecq, quien ejerció en los tiempos del emperador Fernando primero. (ver articulo: significado de los tulipanes)

Se dice que el embajador en un viaje quedo atrapado por la belleza de aquella deslumbrante flor, llamándole la atención porque lucia sus mejores galas en tiempos de pleno invierno, una época que generalmente no favorece a ningún tipo de plantas. Esta hermosa flor fue el tulipán, llamado con ese nombre por la comparación de la forma de la flor con los turbantes de los turcos.

En el siglo XVI, los tulipanes se importaban hacia Holanda volviéndose el tipo de flor preferida por todos, pero sin duda fue luego de que un famoso botánico llamado Carolus Clusius escribiera sobre ellos y su gran belleza que se volvieron aún más codiciados. Esto genero en las personas la necesidad hasta de robárselo de los jardines de aquellas personas que los cultivaban.

La planta había adquirido un gran valor por lo que se volvió una opción para el comercio de exportación. Sin embargo, debido a sus altos precios, eran pocos quienes podían tenerlos en sus jardines, por lo que las personas se vieron tentadas a robarlos y sembrarlos en todas partes.

Con esto bajaron sus precios porque todos podían tener entonces hermosos ejemplares de tulipanes. Los tulipanes holandeses tomaron tanta importancia dentro de Holanda, que en la época de su propagación llego a denominarse como la Edad de Oro holandesa.

Se volvieron parte de la cultura, estando presentes dentro de las artes, pinturas de cuadros y hasta en festivales que se conmemoraban en su honor. A mitad del siglo XVII, se dio en Holanda un fenómeno que se conoció como “tulipomanía”, lo que represento la primera burbuja económica, un resultado de la popularidad que habían adquirido los tulipanes.

Sus precios iban en aumento hasta que llego el tiempo en que se genero una crisis dentro del mercado. Sin embargo, el país superó dicha crisis y hoy en día, Holanda sigue siendo famosa por sus tulipanes, algo que le ha ganado el apelativo de ser la “floristería del mundo”. Los tulipanes holandeses se plantan de forma masiva en los extensos campos y jardines, poblándolos de bellos colores.

Al llegar la temporada de primavera, en Holanda se festejan diversos festivales en honor a la hermosa flor, en todas las regiones del país. Estas tradiciones se han arraigado tanto en la cultura, que hasta los emigrantes holandeses que se encuentran en otros países, continúan celebrando dichas fechas, y siguen con su fascinación por estas flores.

Una muestra de ello es el caso de los emigrantes holandeses residenciados en los EE.UU., específicamente en la ciudad de Nueva York, que fue fundada por los colonos holandeses, donde se observan hermosos sembradíos de tulipanes y se celebran los festivales.

Michigan, es otra de las ciudades estadounidenses con esta cultura. Los tulipanes holandeses han inspirado la realización de varios festivales, visitas turísticas guiadas y son ampliamente exhibidos en sitios al aire libre como patios, jardines y parques.

¿Cómo se cultivan los tulipanes holandeses?

La forma de cultivar tulipanes holandeses, es la misma técnica que se emplea para la siembra de los tulipanes en general, a diferencia de que en este punto se toma en cuenta los aspectos referentes al contexto, es decir, las condiciones y características que presenta Holanda, teniendo consigo ciertos rasgos distintivos en comparación con otras variedades de la misma especie.

La metodología de cultivo que se ejecuta en Holanda, es proceder en primer lugar a quitar de la tierra las campanula rotundifolia y los bulbos del tulipán, esto en el mes de junio. En la temporada de invierno, que para la región se cumple en el mes de septiembre, entonces se replantean. Sin embargo, este procedimiento se realiza en los casos donde ya exista un cultivo previo a los nuevos.

En la situación de siembra de nuevos cultivos, entonces se procede a determinar los tipos de cultivos que se van a desarrollar, ya sea en el jardín, en los campos o en macetas. Si la siembra se va a realizar en macetas, se escoge le material de la maceta y se le coloca la tierra, que por lo general debe contener suficientes nutrientes para alimentar a la futura plantilla.

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Se abren unos hoyuelos profundos donde van a ser depositadas las semillas de los tulipanes holandeses. Luego se vuelven a cubrir con la tierra y se le coloca un tipo de abono orgánico natural tipo compost. Se procede a realizar el riego hasta notar que la tierra este lo suficientemente húmeda. (Ver articulo: Tulipán)

La ubicación de la maceta será en espacios de interiores o exteriores, pero, ya sea en uno u otro se debe percatar de que le dé luz solar. Cuando las plantillas vayan saliendo, será momento para un trasplante de sitio, preferiblemente el lugar definitivo de siembra donde las plantillas terminaran de crecer y desarrollarse.

En los casos donde se cultiven los tulipanes holandeses en los patios o jardines, es decir, directamente en el terreno, lo primero es escoger la zona a sembrar, la cual tiene que estar en espacios abiertos y muy iluminados. Es recomendable que las semillas se siembran a 15 o 20 centímetros de distancias, con el objeto de que al desarrollarse sus raíces, las mismas se extiendan sin ningún tipo de problemas.

El procedimiento es parecido ya que se tiene que abrir un hueco en la tierra un poco profundo, y depositar los bulbos. Se cubren con más tierra y se riega hasta humedecer los suelos. Se le aplica un poco de abono para nutrir el terreno y al producirse la gemación, entonces se procede a aplicar el fertilizante.

Los tulipanes holandeses, al igual que los de otros tipos, son plantas muy resistentes, por lo que se acoplan a climas cálidos y templados, llegando a soportar incluso temporadas de heladas. Hubo un tiempo en que los bulbos del tulipán llegaron a ser tan costosos que fueron tratados como una forma de la modernidad.

En Holanda, se colocan las flores una vez cultivadas dentro de jarrones de cerámica para ser exhibidas sus múltiples colores vistosos. Este recipiente se ideo especialmente para la de flores cortadas, en donde quedaran los vástagos cómodos y vistosos. Esta manera de presentación a inspirado a muchos trabajadores del arte moderno, por lo que es común observar pinturas con tulipanes holandeses creciendo en la naturaleza.

Para la producción de flor cortada

El cultivo para la producción de flor cortada, tiene solo una forma de procesarse y es tomando los bulbos de los tulipanes holandeses que sean de gran tamaño, o por lo menos que sean de la medida acorde al tamaño comercial. Habitualmente, este tipo de cultivos se comienza en la temporada del otoño.

Otro de los elementos fundamentales en el cultivo para la producción de flor cortada, de tulipanes holandeses, son los tipos de terrenos o suelos donde se vayan a plantar los bulbos, los cuales de preferencia deben ser del tipo arenoso y contar con un buen sistema de drenaje.

El terreno se divide en líneas, disponiendo de una separación aproximadamente 50 centímetros entre cada cultivo, espacios donde serán depositados  los bulbos, a una profundidad de unos 10 centímetros. En el momento en que los pimpollos sean apenas visibles, será entonces la oportunidad de recolectar las flores, al presentar así también el hermoso color de sus pétalos.

El mecanismo de recolección consiste en arrancar toda la planta, y no solo las flores, incluyendo todas sus partes, es decir, el tallo, la raíz, los bulbos, entre otros. Para que las flores cuenten con una mayor extensión, se debe proceder a cortar el pedicelo floral lo más cerca posible de la base del bulbo.

Con esta técnica, las flores crecerán y se desarrollaran de una forma más apetecible para los posibles y futuros consumidores. En cuanto a los tallos de la planta, estos se colocan dentro de varios recipientes contentivos de agua y adicional la presencia de una cámaras frigoríficas, manteniéndolos a una temperaturas que oscilen entre los 4 a 5 grados centígrados, hasta que puedan colocarse a la venta.

¿Cómo cultivarlos en casa?

Los tulipanes holandeses, son del tipo de plantas que crecen y se desarrollan de una mejor manera, cuando se cultivan en regiones que tengan dentro de sus características un tipo de clima donde los inviernos sean bastante fríos, y los veranos muy calientes y secos. (ver articulo: cada cuanto se riega un tulipán)

Gracias a estas cualidades y a que los tulipanes son plantas resistentes, es que se pueden plantar bien sea en terrenos de tierra firme o macetas, en espacios de interiores o exteriores, siendo las flores ideales para cultivar en casa. Para poder cultivar tulipanes holandeses en casa, lo primero que se debe hacer, es seleccionar los bulbos del tulipán y tenerlos a la mano.

Al momento de realizar la escogencia, se deben revisar los bulbos, verificando que los mismos estén en condiciones firmes al tacto, sin presentar ningún tipo de defectos, ni magulladuras, moretones, u cortes, entre otras posibles anomalías morfológicas.

Una manera de determinar el estado de los bulbos es a través de la presentación de su color, por ejemplo cuando tiene un color marrón claro quiere decir que se encuentran sanos. De igual manera, deben contener una cubierta muy parecida a la de la cebolla como a manera de piel.

Se estima que de cada uno de los bulbos cultivados, emerja de uno a cuatro tallos con sus respectivas flores, una de las razones por las cuales es importante también contar con un buen espacio para las plantaciones de los tulipanes holandeses.

Otro de los detalles a considerar es que los bulbos deben pertenecer a una misma variedad, para que se logre obtener una siembra de manera uniforme, en referencia a los tamaños de los sembradíos.

Un consejo que debe seguirse al momento de sembrar tulipanes holandeses en casa, es que una vez que se seleccione los bulbos no se pueden dejar mucho tiempo fuera de la tierra, deben ser plantados casi de manera inmediata a su escogencia.

A veces sembrar especie de distintos colores, le da la sensación al hogar de estar en presencia de un verdadero arcoíris. La mejor época para su siembra es durante la temporada del otoño, precisamente antes de que lleguen las frías heladas del invierno, que son enemigos de estas plantas.

Antes de crecer, estos bulbos de tulipán y la misma campanula muralis, permanecerán latentes mientras transcurren los meses de la época del invierno, para luego llegar y florecer en los tiempos de la primavera.

Se debe destacar, que estas indicaciones se hacen de manera general, ya que va a depender de la región donde se vayan a realizar los cultivos, que cambie la fecha de siembra, porque se debe tomar en cuenta, el tipo de clima que este de manifiesto en el ambiente.

Manejo de los bulbos

Con respecto al manejo que se debe tener con los bulbos de los tulipanes holandeses, lo primero que debe hacerse es tomarlos, escogerlos y esperar hasta que tengan una temperatura correcta para proceder a sembrarlos.

Si el proceso de cultivo se va a llevar a cabo en una región donde las temperaturas invernales llegan a ubicarse por debajo del grado de congelación, en determinadas circunstancias, entonces es importante que se pongan a enfriar los bulbos antes de plantarlos.

El paso que sigue, es poner los bulbos dentro de una bolsa de material de papel, y de un color oscuro. Durante el lapso de 6 a 8 semanas, se debe dejar la bolsa con los bulbos dentro de la nevera. En el caso de que los bulbos se adquieran en algún mercado u otro establecimiento, es preferible que se pidan ya refrigerados.

En aquellas zonas donde ya el clima es frío, no es necesario realizar en paso anterior; debe irse directamente a realizar la siembra. Lo siguiente será verificar que la temperatura del suelo se encuentre por debajo de los doce grados centígrados, a una profundidad de quince centímetros.

Elegir el lugar indicado para la siembra

Los tulipanes holandeses, crecen mejor en regiones que presentan temporadas de veranos secos, e inviernos fríos. Sin embargo, también se dan las plantillas muy bien, en aquellas zonas donde hay una presencia de humedad, producto de inviernos muy suaves. Los bulbos de Holanda, al plantarlos, cada año crecen de manera natural, sin necesidad de hacerles nada.

A pesar de que es una planta muy resistente y que no requiere de muchos cuidados, es importante ampliarle las condiciones, para que el cultivo se logre de manera óptima. El primer paso para cumplir con este objetivo, es elegir un área que reciba suficiente iluminación, pues los cultivos de tulipanes holandeses deben contar con una buena exposición de rayos de sol.

La distancia para plantar los bulbos deben ser de entre 10 a 15 centímetros de distancia, por lo que ser un espacio amplio es otra de las condiciones con las que debe cumplir el lugar escogido para las plantaciones, lo que quiere decir, que la parcela seleccionada debe tener un tamaño apropiado. A pesar de necesitar la exposición del sol, también debe contar con áreas de semi sombra.

Si el terreno seleccionado cuenta con cercas, paredones u otros elementos, estos factores servirían como un medio de control de crecimiento de la planta, proporcionando toda una explosión de color agradable a la visión y de fácil de control. La calidad de los suelos o sus componentes, de igual manera es un elemento que va a influir de manera directa en la selección del terreno a sembrar.

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Para poder preparar el suelo del terreno, se debe enmarcar o delimitar el espacio de siembra, para lo cual se puede incorporar materiales como arena o piedras, de ser necesario. Debe contar además con un buen sistema de drenaje para que al regar los sembradíos, no se quede el agua estancada o encharcada.

Se debe tomar en cuenta que la tierra cuando está muy húmeda genera automáticamente la presencia de hongos y enfermedades, que pueden causar hasta la muerte inminente de la planta. Los excesos en el riego pueden producir que los bulbos se sofoquen debido al bajo nivel de oxígeno. Lo recomendable es entonces, contar con un tipo de suelo más ligero, que se mantenga aireado.

Para completar el proceso, se le debe agregar al terreno un tipo de abono o compost orgánico y material de arena del tipo gruesa. El perímetro de terreno escogido para la siembra debe estar libre de malas hierbas, para que los tulipanes holandeses se desarrollen parejos y en armonía.

Plantando los bulbos

Los bulbos de los tulipanes holandeses deben ser plantados abriendo un agujero en la tierra que tenga unos 15 o 20 centímetros de profundidad. Tales medidas, deben tomarse desde la base del bulbo, lo que quiere decir, que según sea el tamaño del bulbo, así de profundo deberá ser el hueco, todo proporcional.

Por lo general la medida de profundidad en el terreno para plantar los tulipanes es de unos 15 centímetros, pero esto va a depender del lugar escogido para la siembra, ya que si en el ambiente se manifiestan temporadas de inviernos leves, entonces el nivel de profundidad deberá ser de unos 20 centímetros. Este aspecto hará que los bulbos se mantengan frescos por más tiempo.

Otro detalle a tomar en cuenta es la forma de plantar el bulbo, es decir, como colocarlo dentro del agujero del terreno a sembrar, siendo esto de manera que quede en uno de los lados y con dirección mirando hacia arriba. El siguiente paso es tapar el agujero con más tierra, y con el uso de las manos, o la herramienta de jardín que se esté empleando, empujarlo hacia abajo.

Con esta acción se va a endurecer. Lo recomendable por parte de los expertos es que por unas medidas de noventa centímetros cuadrados, se deben colocar la cantidad de cinco bulbos. Para poder asegurarse de que todos florezcan a la misma vez, deben plantarse todos a una misma profundidad.

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Riego de los bulbos

El primer riego de los bulbos de tulipanes holandeses debe hacerse luego de haberlos sembrados dentro del terreno destinado para las futuras plantillas. La manera de realizar el riego es en esta primera oportunidad, abundante, tomando en cuenta que no se hará nuevamente hasta que pase un lapso de tiempo, y entonces comiencen a germinar las semillas, mostrado sus primeras plantitas.

Cabe destacar que los bulbos de tulipanes holandeses no se la llevan bien con los excesos de humedad, mas sin embargo, ese primer riego que se efectúa luego de plantarlos, es de suma necesidad, ya que se hace con el objetivo de estimular el crecimiento y desarrollo de las plantas.

Una técnica aplicada por especialistas en jardinería para mantener los suelos frescos sin necesidad de regar más agua, es colocando sobre los sembradíos una especie de “cama de paja”. En el caso de aquellas regiones donde el clima se manifiesta con la presencia de inviernos leves, debe colocársele inmediatamente la cama de paja.

Ahora, en las regiones donde el invierno es fuerte, debe esperarse un lapso de tiempo que oscile entre 3 a 4 semanas, antes de proceder a aplicarle a los terrenos de siembra algún abono. Con esto, las raíces van a crecer antes que la tierra se congele. Se deben tomar medidas para proteger los bulbos de cualquier tipo de amenazas, como el ataque de agentes externos.

Cuidados

Los tulipanes holandeses, al igual que el resto de su especie, tiene dentro de sus características ser un tipo de planta perenne, lo que quiere decir que nace año tras año. A pesar de esto, esta cualidad se toma de forma general, ya que dependerá de las condiciones del clima que presente la región donde sean cultivados, que estos florezcan cada año. Hay quienes no esperan a que esto suceda sino que los cultivan nuevamente cada año.

Los tulipanes holandeses son bastante resistentes, por cuanto su cuidado y mantenimiento no son excesivos. Sin embargo, como todas las plantas, requiere de ciertas condiciones para que sus cultivos se desarrollen perfectamente, por lo que se deben mantener en observación durante caso todo el año.

Uno de los elementos de mayor cuidado en este tipo de plantas, es relativo al riego de la planta, donde se debe estar presto a la cantidad de agua que se les incorpore a sus cultivos. Acto seguido a su siembra, se riega con suficiente agua para que el terreno quede húmedo, pues ya no será más necesario el riego hasta que comiencen a germinar las semillas.

Un suplente efectivo en el riego son las lluvias que se manifiestan durante la temporada del otoño y en el invierno, sumándose el rocío que le cae de la noche. Expertos han determinado que con esa cantidad de agua será suficiente. Solo en los casos en que las precipitaciones sean escasas, entonces si será necesario regar los sembradíos, previa revisión del estado de los suelos verificando que estén muy secos.

Los tulipanes holandeses, se acoplan a las temperaturas frías y a la acción de ráfagas de fuertes vientos, por lo que no requieren de algún cuidado especial en ese sentido. Una técnica básica casera para poder mantener los cultivos húmedos es rodearlos de corteza de pino, ya que con este material impedirá que los suelos se congelen, en caso de presentarse una manifestación de helada.

Cuando los tulipanes holandeses entren en la fase de crecimiento, será entonces el momento oportuno para reactivar los riegos, sin caer en exageraciones con suelos encharcados, una situación que sería perjudicial para los bulbos. Incluso, una vez que finalice la etapa de floración de los tulipanes, se les puede continuar regando ya que se reproducen al siguiente año.

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Otro de los elementos que se debe tomar en cuenta con respecto a los cuidados, es que normalmente no es necesario la poda, las hojas se marchitan y caen por si solas por lo general. El suelo debe dejar secarse cuando ya todas las hojas hayan caído de la planta, y dejar que pase un lapso de tiempo donde llega la temporada de verano, que es el periodo seco por el cual deben pasar los tulipanes holandeses.

En caso de que la siembra sea en macetas, estos bulbos necesitaran más cantidad de agua que los cultivos que se plantan en la tierra. Esto se debe a que generalmente, la forma de las macetas, contiene varios agujeros abajo, y el agua no se retiene, trayendo como consecuencia que la tierra se seque más rápido.

Una forma de verificar el estado de humedad de la planta en macetas, es introduciendo un dedo en la tierra, y si está muy seca, entonces se debe regar. En el caso de la poda necesaria, se debe realizar los cortes en las cabezas de las flores, dejando pasar las tres primeras semanas luego del proceso de floración, justo antes que los pétalos comiencen a caerse.

De fertilización

Dentro de los cuidados que se le deben tener a los tulipanes holandeses esta la aplicación de fertilizantes, por lo cual se debe tener información con referencia a los tiempos precisos de cuándo deben colocárseles. Se debe tener en cuenta que la fertilización de la planta debe realizarse en la época de otoño.

Luego de una primera aplicación, ya entonces deberá emplearse tipos de fertilizantes que sean bajos en cuanto a sus niveles de nitrógeno. En este caso se puede utilizar estiércol de ganado vacuno, de preferencia que se encuentre en estado de putrefacción, o en su defecto, un tipo de fertilizante que sea especial para los bulbos de tulipán.

Los tulipanes holandeses deben fertilizarse en los inicios de la temporada del otoño, esto con la finalidad de que se desarrollen las plantas a inicios del ciclo de la primavera. El tipo de fertilizante a utilizar puede ser líquido o solido. La mejor forma de aplicar el fertilizante es, en el caso de ser liquido, rociarlo sobre los bulbos y si es sólido, colocarles una cucharada esparciéndola por los alrededores del bulbo.

En caso de que el otoño transcurra y no se tenga tiempo fertilizar, también puede realizar esta acción finalizando la época del invierno, o si lo prefiere, iniciando la primavera. Lo recomendable es realizarlo, luego de que aparezcan los primeros brotes sin madurar.

Para obtener los mejores resultados, es necesario que se aplique un fertilizante con alto contenido de nitrógeno, y que demás, cuente con un sistema de liberación rápido. La fertilización de los tulipanes holandeses además de contribuir con un mejor desarrollo de la planta, también ayuda a prevenir el ataque por parte de insectos o roedores pequeños.

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Tulipanes holandeses amarillos

El color amarillo en los tulipanes holandeses se ha hecho el más común y preferido por todos, un fenómeno que ha hecho a esta variedad ser una de las flores cortadas más vendidas en todo el mundo. Gracias a su forma tan delicada y su color amarillo intenso radiante, se ha convertido en los tulipanes preferidos de muchas personas.

El amarillo contentivo en estos tulipanes representan los rayos del sol, la llegada de la primavera, y  por ende la alegría. A través de estas flores se infunde estados de ánimos a las personas que están enfermas o tristes. Por todo lo que encierra su significado también están muy ligado sus cuidados.

Esta variedad requiere de la puesta del sol para poder tener un buen crecimiento, o en su defecto, estar ubicado en un sitio con bastante iluminación. Es un tipo de tulipán que soporta climas cálidos, pero que necesita de riegos por lo menos una vez a la semana durante parte del año, y dos veces cuando es verano. En el invierno no lo necesita a menos que se vengan precipitaciones escasas.

El abono es tipo orgánico y natural por lo que le va bien cualquier tipo de compost. Por lo resistente de los tulipanes holandeses amarillos es que es la variedad con mayor cultivo en todo el mundo. Estas bonitas flores continúan llenando de optimismo y alegría a muchos corazones, una de las razones de ser la más obsequiada en todo el mundo.

¿Cómo plantar tulipanes holandeses en Argentina?

Para poder plantar los bulbos de tulipanes holandeses en Argentina, se necesita llevar a cabo el mismo procedimiento tradicional para la siembra del tulipán, mas sin embargo, tomando en cuenta el elemento del tipo de clima que presenta este país del continente americano.  (Ver articulo: características de la flor alcatraz)

Lo recomendable en estos casos es emplear bulbos de tulipanes que ya hayan sido producidos en el país, ya que esto será parte de la garantía de que la siembra se dará con éxito. Los bulbos traídos desde la propia Holanda, se les presentan algunos problemas debido a las estaciones del año, que son distintas por la colocación de los hemisferios.

Cuando se utilizan los bulbos nativos de Argentina, ya los mimos están aclimatados al ambiente de ese país, y no es necesario refrigerarlos, sino que con guardarlos en un lugar fresco. Sin embargo, al adquirir los procedentes de Holanda, entonces si deben refrigerarse antes de plantarlos para que se conserven por mucho más tiempo.

Del resto, el proceso de plantación es el mismo, tomar los bulbos, depositarlos en la tierra fresca y húmeda, aplicarle abono y regarla según se vaya quedando los terrenos secos. Aplicar fertilizantes cuando salgan las primeras plantitas y podarla solo para ir eliminando las ramas y hojas secas.

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